El secreto para hacer una empresa más rentable

Marta Del Castillo

koga

¿Qué tienen en común Zara, Heineken, IBM, Natura y Starbucks? Estas empresas han crecido tres veces más que sus competidores, multiplicando su valor. Lo que les une es que tienen un verdadero propósito, un objetivo superior que transforme la sociedad para mejor, por encima de ganar dinero. ¿Es entonces cierto el axioma de que el propósito principal de las empresas es únicamente maximizar la rentabilidad de sus accionistas?
Desde Koga queremos inspirar a las empresas a que piensen y vean más allá, identificando el aporte que cada empresa hace para el desarrollo social o medioambiental. Por ello desarrollamos la herramienta Impact Day que facilita a las empresas a encontrar su propósito y desarrollar acciones que lo potencien, sin olvidar la rentabilidad.
Los mercados están cambiando, los consumidores están más informados y tienen interés en fidelizarse con marcas que comulguen con sus principios. Para las nuevas generaciones el propósito es clave para incorporarse y quedarse en un trabajo. Además, el propósito tiene directa relación con la competitividad de las empresas. Según Harvard, las empresas con un propósito superior son capaces de transformarse e innovar mucho más y experimentan un mayor crecimiento. El propósito orienta decisiones más estratégicas y genera confianza y capacidad en empleados y clientes.
Pero no debemos confundir el propósito con las promesas comerciales. El verdadero propósito está en el ADN de la empresa, orienta las acciones del negocio y construirlo no es siempre una tarea fácil. El Impact Day surgió de la necesidad de descubrir el propósito y desarrollar acciones en consecuencia. A través de esta metodología se facilita la co creación, se identifican oportunidades y desafíos, y se construye el propósito y las oportunidades de generar valor a través de acciones.
Nos encaminamos a una nueva era donde las empresas que no tengan un propósito definido, real y que incida en la sociedad y el desarrollo estarán en clara desventaja. Es el momento clave de parar la pelota, definir lo que somos e invertir en el futuro.

También podría gustarte Más del autor