Leyes populistas están enrareciendo clima de negocios

 Econ. VicenteMeza M.

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 El populismo político es el peor enemigo del
cre­cimiento económico, los casos regionales más re­saltantes son los de Vene­zuela,
Argentina y Brasil, donde todos se caracteri­zaron por elevar los im­puestos y poner
trabas a la producción y se concen­traron más en cuestiones sociales que
estatales, con incremento de los salarios y los subsidios.

En palabras de Julio
Ma­ría Sanguinetti, ?el popu­lismo es el hijo no deseado de la abundancia? y
Vene­zuela es un claro ejemplo, un súperciclo populista que se caracterizó por
una política social subsidiaria gracias a los petrodólares y ahora está
viviendo las consecuencias de sus de­cisiones.

POPULISMO TARDÍO

Es claro que el país
pasó por un período de súper­ciclo económico estupen­do, caracterizado con un
dólar barato y abundante que elevó las reservas, se consiguieron unas ga­nancias
exorbitantes a causa de los commodities, lo cual colocó al país en el panorama
mundial.

Pero este período
está finalizando y aprove­chando una coyuntura plenamente electoral, los
políticos deciden tomar decisiones que podrían cambiar el panorama eco­nómico.

La verdad es que la
clase política podría quebrar el crecimiento económico esperado a causa de este
populismo.

En medio de una carre­ra
electoralista se tratan cuestiones vidriosas como el impuesto a la soja, al
tabaco, suspensión del IVA a cooperativas, por una persistente presión social.

Aplicación de leyes
como la de la lactancia que ge­neraría un costo adicional al Gobierno de unos
US$ 20 millones y los rumbos inciertos en cuanto a las legislaciones en cuanto
a las tarjetas de créditos e informconf.

 

 SUPUESTOS 2016

En cuanto al
siguiente año, Dende espera que los commodities mantengan sus precios, lo único
que lo podría alterar sería una cuestión plenamente agraria, que no haya una
sobreproducción o esca­sez, lo cual haría variar la oferta.

Estados Unidos se
forta­lece, se inician ajustes de tasas de interés, lo cual genera un
fortalecimiento de su moneda.

Brasil continúa en
rece­sión y el real sigue debili­tándose.

Argentina no goza de
un buen margen para conti­nuar con políticas popu­listas.

Se espera una desace­leración
del crédito por menor inversión en sec­tor agropecuario y menor consumo de
bienes dura­bles.

Estancamiento en ban­carización
por efecto de leyes financieras popu­listas.

En cuanto a la
política económica, se espera un aumento de la inversión pública en
infraestructu­ra.

Inicio y ejecución
de pro­yectos de la ANDE, Essap, aplicaciones de inversión a través de la APP
(ruta 2 y aeropuerto).

Incremento en la
cons­trucción de viviendas por Senavitat, apuntar a la clase media ya que hay
un exceso de oferta en cuan­to a edificios caros.

Los duros ciclos eco­nómicos
experimenta­dos en décadas pasadas debieron de enseñarnos que la abundancia
exis­te en economía sólo para poder soportar períodos de escasez, poder tener
un colchón cuando exista inestabilidad.


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