Se debe reforzar la hidratación para un envejecimiento saludable

NUTRICIÓN

Para los adultos mayo­res, sobre todo, son fun­damentales para llevar una vida con calidad y no descompensarse y com­plicar sus patologías de base.

Como no siempre los adultos mayores, (sea por tener una avanzada edad, por sufrir de alguna o va­rias patologías, por tener alguna discapacidad), pueden no asumir la res­ponsabilidad de su salud, entonces la familia cum­ple un rol fundamental para velar por la calidad de vida de ellos.

A veces, también pasa que pese a los esfuerzos de los cuidadores y familia­res, los adultos mayores, pueden estar desnutridos y/o deshidratados porque no se está suficientemente informado de cómo debe realizarse el cuidado inte­gral de un adulto mayor.

La buena nutrición y la adecuada hidratación son fundamentales para al­canzar un envejecimiento saludable.

La alimentación en el adulto mayor debe ser balanceada, variada y adecuada para sus condi­ciones físicas. La desnu­trición, es terreno fértil para las enfermedades y complicaciones.

Tan importante como una alimentación ade­cuada y balanceada es la correcta hidratación.

ALIMENTOS

La deshidratación puede provocar caídas, infec­ción del tracto urinario, enfermedad dental, tras­tornos broncopulmo­nares, cálculos renales, constipación y deterioro de la función cognitiva.

Existen diferentes fuentes de hidratación a partir de los alimentos y bebidas, entre las que se encuentran el agua po­table, jugos, refrescos, leche, café, té, frutas y verduras.

El Dr. Derlis Doldán, Geriatra del Hospital Geriátrico del IPS, indi­có que cuando el adulto mayor, no quiere o no puede beber o alimentar­se, o ambas cosas, se debe investigar de inmediato la causa, si por alguna patología de base u otra asociada esto ocurre y ver la mejor alternativa para que se hidrate y nutra.

Recordó que el agua es un nutriente esencial para el organismo, cons­tituye el 75% del peso corporal, cumple varias funciones como el man­tenimiento del volumen sanguíneo, el transporte de nutrientes y oxígeno, como solvente en muchos procesos metabólicos y participa en forma activa como reactivo en muchas reacciones químicas, en la regulación de la tem­peratura corporal y la eliminación de productos de desecho.

CAMBIOS

Consultado sobre el por qué el adulto mayor pier­de el apetito y las ganas de beber liquido, explicó, que la vejez trae cambios biológicos, como la dis­minución del agua corpo­ral total y del consumo de líquidos, volviéndose, por tanto, más susceptibles a la deshidratación.

Normalmente no tienen sed, no pedirán agua. También en esta etapa de la vida como desciende la sensación sensorial, disminuye la atracción hacia los alimentos, disminuye la capacidad de digerir y de absorber alimentos, disminuye la motilidad intestinal, lo que puede genera y agravar enfermedades, entre otros. También en algunos adultos mayores, la perdida de piezas den­tales puede dificultar la alimentación por el tema de la masticación.

Otro aspecto a ser te­nido en cuenta, el factor emocional, es decir, hay que estar atento a la si­tuación y organizarse, aconsejó el Dr. Doldán.

Sugirió que en todo momento el familiar o cuidador del adulto ma­yor, monitoree que coma adecuadamente y beba líquido y esté atento a los cambios. Resaltó además el frecuente lavado de las manos con agua y jabón, antes de preparar los ali­mentos, antes de alimen­tar al adulto mayor, des­pués de hacerlo y antes de entrar en contacto.

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