Giro de 180° marcó el inicio de una exitosa era

DESDE LA DIRIGENCIA DE MAAHSA

Lorena Barreto
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Poseedor de un extraor­dinario ímpetu para em­prender desafíos, el reso­luto empresario con activa participación en el círculo empresarial, continúa co­sechando éxitos en la in­dustria paraguaya. De muy joven giró el timón de la empresa que su abuelo ini­ció en 1925. Esteban Morá­bito Heilbrunn, propietario de Maahsa, nos recibió en su oficina hoy ubicada en la ciudad de Itauguá, para brindarnos una entrevista exclusiva, y contarnos so­bre los primeros pasos de lo que hoy se erige como una de las principales firmas de la industria sanitaria en Pa­raguay.

PATRIOTISMO

Como nos comenta, sien­do descendiente alemán, nacido en Argentina, es un fervoroso paraguayo por elección que apuesta por aportar al crecimiento y la expansión del producto na­cional

La firme voz del empresa­rio remonta el inicio de la firma hacia 1910, con ela­borados a base de frutos del país. Cerca de 1925, se forma la sociedad anónima com­puesta por la familia Heil­brunn. En dicha época ya se alzaba lo que sería uno de los primeros silos del país, y la empresa se afirmaba como un molino de arroz con capacidad de almacenar 350 toneladas de productos.

En 1980, luego de haber trabajado durante 10 años en una empresa privada y haberse preparado por años para integrarse de lleno en Maahsa, adquiere de la mano de sus madre, tíos y abuela, la totalidad de las acciones y pasa a estable­cerse como el único dueño la firma.

Pero siendo la compañía originalmente dedicada al rubro alimenticio y a la comercialización de insec­ticidas de otra firma, en un determinado momento, Morábito traza un nuevo rumbo para su empresa. A poco de subir a la cabeza, comprueba que los produc­tos de limpieza generaban mayor rentabilidad que el rubro alimenticio. “Un día caminando veo que se es­taba cargando un camión de arroz. No teníamos monta cargas, siete personas se encargaban de transportar la carga. Y había una ca­mioneta donde estábamos cargando los insecticidas, y la factura era la misma. Entonces dije ‘acá hay que pensar un poco en el asun­to’”, recuerda. Para él, este fue el elemento disparador para un histórico cambio en su industria.

A PASOS FIRMES

Dedicarse netamente a la elaboración de productos sanitarios generó un creci­miento sostenido para Ma­ahsa, hasta la actualidad. Comenzaron a nacer nuevas marcas, al tradicional in­secticida Mapex, se añadie­ron jabones Moroti, Kinder, Mafresh, entre otros que hoy forman parte del am­plio portafolio de productos preparados por la fábrica.

NUEVOS AIRES

Un desafortunado episo­dio acaecido en el año 2000, como lo fue el incendio de la planta con sitio en el Centro de Asunción, desencadenó el traslado completo de la fábrica a la ciudad de Itau­guá. En el 2005 las oficinas ya se encontraban asenta­das junto a la planta indus­trial hasta el día de hoy.

AUDACIA

Maahsa cuenta sus inicios como una experiencia osa­da en medio de un terreno todavía poco explorado. Volcarse hacia el rubro sa­nitario fue una apuesta que en su momento muchos consideraron peligrosa, pues significaba una rees­tructuración completa de la empresa que ya contaba con décadas de experiencia en el ámbito de los granos.

Pero ya avezado en el mundo de los negocios, él no perdió el tiempo y marcó un hito en Maahsa. “Resulta que las grandes innovacio­nes las hacen los jóvenes, o los que no entienden del rubro. Si uno entiende, no se mete directamente. Eso más que una dificultad fue un desafío, la irresponsabi­lidad de no conocer del ru­bro”, menciona, al aclarar que tras un objetivo claro y definido, no desaprovechó la oportunidad de aprender de la mano de entendidos con quienes continúa tra­bajando a 35 años de haber iniciado en el campo.

DIFICULTADES

El contrabando, la evasión fiscal de sus competido­res, los hace contrincantes disputando en una cancha desigual, nos cuenta. “Esta empresa paga todos sus impuestos. No hay un solo empleado que no tenga IPS por el valor de lo que cobra. Entonces eso golpea a la empresa, pero trabajamos tranquilos”, agrega Morá­bito.

A estas barreras se suman también la poca apertura del Mercosur, sobre lo que refiere que no existe equi­dad que favorezca a la pro­ducción nacional. Mientras Paraguay abre su mercado para Argentina y Brasil, hasta hoy no se ha logra­do una respuesta de lo más favorable de los países ve­cinos. “Eso genera pobreza y lamentablemente los go­bernantes no se han dado cuenta” asevera.

Añade, además, que la fal­ta de mercado hace que las empresas no puedan generar mano de obra que logre com­batir con la inseguridad del país. “No solo con más balas ni con más helicópteros se va a combatir la inseguridad, vamos a combatirla con más empleo”, indica.

CRECIMIENTO

Hasta hoy, Maahsa marca presencia en Bolivia, Chile, Uruguay, Ecuador, Colom­bia, Panamá, Nicaragua, Guatemala y Costa Rica.

Emplea a cerca de 200 personas y mueve alrededor de US$ 10 millones al año; el promedio de crecimiento en los últimos años es de 10 a 12%. “Es un crecimiento prudente, sostenido y sin prisa. Sin prisa pero sin pausa”, señala.

Además según las normas de certificación, la empresa puede preciarse de ser una instalación amigable con el medio ambiente, lo que se puede notar por la huerta que rodea las cercanías de la planta.

Don Morábito nos comen­tó que hoy proyectan sacar al mercado productos de higiene personal a base de plantas medicinales na­cionales, con esto prevén seguir creciendo y expan­diéndose por la región con productos que cumplan con la demanda existente en el mercado local e internacio­nal.

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