El insomnio se ha convertido en la epidemia nocturna del siglo XXI

LAS HORAS DE DESCANSO SON UN FACTOR DETERMINANTE PARA EL RENDIMIENTO DIARIO

La rutina actual es tan mo­vida que hace que los días y las noches estén separadas por tan solo un pestañeo; ¿pero qué pasa cuando no logramos cerrar los ojos por las noches?

No lograr conciliar el sue­ño no es solo un molesto incidente sino que podría ser el moderno y temido insomnio, esta enfermedad que impide que las perso­nas puedan dormir por las noches y que si lo logran sea solo por unos minutos.

Actualmente, muchas personas sufren de episo­dios de insomnio frecuen­tes y con frecuencia nos referimos a más de tres veces por semana, esto es lo que marca la agudeza del trastorno.

DAÑOS

Si la duración y la calidad del sueño se ven afectados puede llegar a producir graves y a veces irrepara­bles daños en las funciones mentales y físicas.

Por ejemplo, una reduc­ción del sueño de cinco ho­ras o menos puede duplicar el riesgo de morir por un accidente cardiovascular. En personas mayores, el insomnio también puede incentivar la depresión y al deterioro cognitivo, con el consiguiente riesgo de desarrollar enfermedades como el Alzheimer.

La Asociación Mundial de Medicina del Sueño la ha catalogado como una “epi­demia” del siglo XXI.

AFECTADOS

La Fundación Americana del Sueño estima que los trastornos del dormir cues­tan a Estados Unidos más de 100 billones de dólares al año, debido a la pérdida de productividad, gastos médicos y el ausentismo laboral.

Un tercio de la población mundial -más de dos mil millones de personas- tiene actualmente difi­cultades para conciliar el sueño. De estos casos, más del 50% se vuelve crónico. Es decir, está creándose un verdadero problema de sa­lud pública que afecta in­cluso a la economía de los países comunicó el sitio web ‘gentemedicina’.

El trastorno del sueño es un problema que ha existi­do desde siempre, pero en los últimos años se ha in­crementado la cantidad de personas que lo padecen y esto se podría deber al he­cho de que el mundo vive a un ritmo mucho más acelerado que décadas an­teriores, además de vivir influenciados y sumergi­dos en la inmediatez que ofrecen las plataformas digitales.

TIPOS

Hay un par de tipos principales de insomnio incluyendo el primario y el secundario. El insom­nio se considera primario cuando no es causado por o asociado con una con­dición médica, problema psiquiátrico o medicación. El insomnio secundario, por otro lado, se debe a una condición médica, como la EPOC o dolor crónico, que está interfirien

 

Estrategias de autoayuda para tratar el insomnio

Un tercio de la población mundial -más de 2.000 millones de personas- tiene actualmente dificultades para dormir.

1- Mantenga un diario de sueño: considere la posibilidad de registrar sus pa­trones de sueño durante un par de semanas.

2- Poner una pegatina con una hora de acostarse regular: Respetar una hora para acostarse y despertar a la misma hora cada día puede ayudarle a entrar en una rutina y mejorar su sueño.

3- Evite la cafeína varias horas antes de acostarse. La cafeína es a menudo un ladrón del sueño.

4- Guarde su teléfono móvil, computadora portátil y tableta: Sus hábitos de tecnología a la hora de acostarse pueden estar impidiendo que se quede dormi­do..

5- Relájese antes de acostarse: Con todas las cosas en su plato, puede ser difí­cil relajarse. Pero relajarse antes de acostarse es esencial para alejarse de la tie­rra de los sueños.

Si la duración y la calidad del sueño se ven afectados puede llegar a producir graves y a veces irreparables daños.

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