La rara manera de fijar el valor de un jugador

Por José Zalazar

[email protected]

 

Es de público conocimiento que los jugadores de fútbol profesionales cuentan con pases que están valuados por mucho dinero, en la mayoría de los casos, por millones de dólares, pero ¿cómo se determina el valor real de un jugador?
VARIABLES

Según una investigación realizada por la New York Times, cada variable concebible se toma en consideración, lo tangible y lo intangible, lo objetivo y lo subjetivo. Además de los miles de puntos de datos en los que se desglosa el rendimiento y los resultados de un jugador, a la ecuación se le suman factores como la edad, la posición, la nacionalidad, la duración del contrato y el valor comercial. De la misma manera lo hacen el poder adquisitivo del club en el que militan, el costo de sus pares y, ajustando la inflación, de sus predecesores.

El modelo está en constante mejoramiento; sin embargo, el club cree que es el sistema de valoración más robusto que existe en el fútbol. No calcula una cifra exacta. En cambio, proporciona un lineamiento de cuál podría ser una cantidad razonable para cualquier prospecto que el entrenador quiera comprar, una idea general del verdadero valor económico del futbolista. Las personas encargadas de desarrollar y afinar el sistema saben que es poco común que esa cifra tenga alguna relación con el precio que les darán una vez que se abra el mercado de transferencias del fútbol, ese bazar vertiginoso e insensible que sucede dos veces al año.
UNA LOCURA

Después de todo, como dijo el año pasado el entrenador del Chelsea, Antonio Conte, esta es la era “loca” del fútbol. “En general, los precios son demasiado altos; el mercado es una locura”, dijo Conte. “Cuando quieres comprar a un jugador, el costo es muy alto. No es el valor real del futbolista. Es una situación muy extraña”. Lo que ha sucedido hasta ahora, antes de que se abra la ronda de negociaciones, solo ha agravado esa impresión. Desde hace mucho tiempo, las personas dentro del fútbol se han ido acostumbrando cada vez más a la escalada en la inflación de los precios que ocurre debido a la riqueza de la opulenta Liga Premier, el aumento de las ganancias de los superclubes del continente europeo y la amenaza constante de las fortunas que ofrecen los equipos de la Superliga china.
IMPRECISIONES

Lo que deja desconcertados a todos, incluso a los que trabajan para seguir el paso del mercado de transferencias, es que no hay un patrón en los precios que les ofrecen. Parece que nadie tiene la certeza de cuál es exactamente, en palabras de Conte, “el valor real” de un jugador. Por ejemplo, el Everton tasó a su delantero, Romelu Lukaku, en 100 millones de libras (cerca de 126 millones de dólares), la misma cantidad que tendría que pagar el Barcelona para liberar al mediocampista italiano, Marco Verratti, del Paris Saint-Germain. No obstante, más allá de sus edades (24 años), Lukaku, un poderoso delantero belga, y Verratti, un armador italiano técnico y creativo, tienen poco en común: no comparten ni la posición ni el pedigrí.
IMPERFECCIONES

Incluso los precios de los futbolistas que en teoría podrían ser comparables no brindan ninguna señal clara. Recientemente, el Manchester United pagó al Benfica 30 millones de libras (casi 38 millones de dólares) por una de las joyas de su corona: Victor Lindelof, un defensa sueco de 22 años. Pero el Liverpool pide la misma cantidad por Mamadou Sakho, un defensa cinco años mayor que Lindelof, al cual el entrenador Jürgen Klopp marginó durante gran parte del año pasado. El Southampton cree que su defensor Virgil van Dijk vale el doble que Lindelof y Sakho.

 

CASO LOCAL

En conversación con 5dias, Ricardo “Mono” Tavarelli, ex arquero profesional del club más legendario y ganador en la historia del Paraguay, el club Olimpia, indicó  a modo de explicación en base a su experiencia como jugador y como manager de futbolistas, que las mencionadas variables si bien es cierto influyen muchísimo lo que define la negociación es el contexto en el cual se realizan.

Otro aspecto que señaló Tavarelli es el hecho de que la mayoría de los jugadores multimillonarios como Lionel Messi o Cristiano Ronaldo  ingresan la menor cantidad de dinero de sus haberes de los clubes, la mayor cantidad de capital que llenan sus arcas proceden del merchandising, es por esto que la imagen y hasta el arrastre social que tenga el futbolista independientemente a su rendimiento final en la cancha es tenido muy en cuenta tanto por los dueños de los pases como los clubes.

Tavarelli, asimismo, siguió mencionando que el nivel no es indiferente, el nivel importa y mucho a la hora de establecer contactos e iniciar negociaciones, por esto la nacionalidad del futbolista influye mucho y más que eso el país donde haya jugado últimamente ya que no es lo mismo el fútbol paraguayo que el argentino y el argentino al brasileño y, por supuesto, ninguno de los anteriores se compara con el nivel europeo, esto determina un ítem importante en las negociaciones del fichaje del jugador.

Por último, Tavarelli explicaba que otro factor es la Federación de la que proceda el jugador, sobre todo si ésta ha sido alguna vez ganadora de algún Mundial de Fútbol.

También podría gustarte