Enemigos peligrosos: luche contra el mobbing sin morir en el intento

ES LA PRINCIPAL RAZÓN POR LA QUE LOS TRABAJADORES CONSULTAN A CAUSA DE ESTRÉS

A diario un trabajador pasa al menos 8 horas de su vida en un entorno determinado que -para bien o para mal- ter­mina influyendo en sus emociones hasta llegar a casa. Muchas son las maneras en que estos círculos pueden tornarse hostiles. Lo que queda claro es que cuando más hostil se muestre, más difícil será mantener la calma y permanecer en un puesto de trabajo.

Pero, ¿cómo identificar que se está siendo blan­co de ataques por parte de personas con quienes compartimos el trabajo diario? Definitivamente cuando los comporta­mientos y comentarios son agresivos y dañinos para la salud emocional.

Las señales de la insos­tenibilidad de la situa­ción pueden manifestar­se de manera silenciosa, como los constantes do­lores de cabeza, ansie­dad por asistir al trabajo, náuseas, entre otros, se­ñala el especialista Ma­nuel Cubas para el diario Gestión de Perú .

La Organización In­ternacional del Trabajo (OIT), denomina al mob­bing como una epidemia. Establece que hasta este año, es la mayor razón por la que consultan los trabajadores del mundo a causa del estrés. Afecta a 60 millones de hombres y mujeres en el mundo, con un costo aproximado en salud de 40 millones de dólares anuales.

Cabe resaltar que la em­presa se ve doblemente afectada al tener un co­laborador siendo víc­tima de mobbing como al tener al agresor. Esto afecta el clima laboral, el desarrollo del negocio y la formación de un ver­dadero equipo.

“La invisibilidad de este tipo de violencia dentro de las organizaciones, es justamente lo que per­mite que se transforme en una plaga muy rápi­damente. Las prácticas que aplica el hostigador, son inhumanas para la víctima.

A esa altura, la persona se abruma, se deprime, se enferma, se ausenta y en algunas ocasiones, hasta se suicida”, men­cionó Jorge Méndez, di­rector de la consultora Fidelizando.

¿RENUNCIAR?

La pregunta constan­te es si se debe renun­ciar o seguir y aguantar, pero claramente, los directivos de la empresa también deben ser cons­cientes de la necesidad de fomentar un clima de respeto entre sus cola­boradores.

Si bien es la Dirección de RRHH quien debe ser el primero en liderar este maltrato conductual, cualquier ejecutivo que perciba esto, requiere denunciarlo, según se­ñaló. “Erradicarlo de raíz es encontrar a tiempo al ‘asesino de la conviven­cia’ y proteger a la vez a una víctima que jamás eligió serlo”, indicó.

LUEGO DE AGOTAR ESFUERZOS

Conforme al especialis­ta Marcelo Barcelli, para Gestión, la renuncia de­berá darse una vez que se hayan agotado todos los esfuerzos físicos y emocionales, antes de que afecte de manera patológica, para hacer frente a la situación.

Si finalmente no se lle­ga a un acuerdo, se pue­de proceder a la cesión en el trabajo con la ca­pacidad de entablar lue­go una demanda laboral por hostigamiento.

También podría gustarte