“Promotores del golpe” de ayer, aliados de mañana

ALIANZAS EN BRASIL AÚN NO SE DEFINEN

Menos de 18 meses des­pués del juicio político a la presidenta Dilma Rousseff, miembros de su Partido de los Trabajadores ya nego­cian alianzas con el partido que usurpó su lugar.

LUCHA

A pesar del persistente en­cono producto de la brutal lucha por el poder del año pasado, los líderes del PT en siete esta­dos negocian en la actuali­dad alianzas electorales con el Partido del Movimiento Democráti­co Brasileño, PMDB, del presidente Mi­chel Temer, el hombre al que Rousseff acusó alguna vez de traición. Hasta la presidenta del PT, Gleisi Hoffman, necesita el apoyo del PMDB para asegurarse la reelección en el Senado.

POLÍTICA

Si bien la política fragmen­tada de Brasil suele derivar en extrañas alianzas loca­les, los acuerdos entre el PT y el PMDB son particular­mente llamativos debido al enfrentamiento por el jui­cio político. Tanto Rousseff como su predecesor, Luiz Inácio Lula da Sil­va, siguen criticando el “golpe” casi a dia­rio en los medios so­ciales, pero los dos exgober­nantes han suavizado su retórica de forma consi­derable en las últimas se­manas. Lula ha hablado pú­blicamente de su “perdón” a quienes apoyaron el juicio político y Rousseff dijo que no se oponía a alianzas con algunos miembros del par­tido de Temer.

“Tenemos que crear un clima de reunifica­ción”, dijo hace poco Rousseff a Deutsche We­lle. “No puede haber un clima vengativo”.

A pesar de mencionar a un par de senado­res del PMDB que se opu­sieron a su juicio político, Rousseff admitió que “sería difícil formar una alianza con el PMDB en el plano na­cional”.

DECLARACIÓN

El ejecutivo nacional del PT aún no ha declarado su posición oficial en relación con las alianzas para 2018. En las elecciones muni­cipales del año pasado, el partido aconsejó a sus filia­les regionales evitar acuer­dos con el PMDB. En cuanto al PMDB, Romero Jucá, el presidente del partido, dijo a Bloom­berg que prohibir alianzas es algo que no está en el espíritu del par­tido. “No hay ni habrá pro­hibición alguna al respecto por parte de la dirección nacional del PMDB”, dijo Jucá.

El pragmatismo es vital si los dos partidos quieren mantener su condición de los más grandes de Brasil, según el analista político André Pereira César. A pe­sar del posible incremento de la polarización política en Brasil el año próximo, es probable que los dirigentes partidarios mantengan la cabeza fría.

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