El futuro: agenda urgente para la educación

COMENTARIO Por Oscar Charotti*

Como nunca antes, todos los paraguayos estamos interpelados día a día, por los enormes desafíos de la globalización, el desarrollo y la tecnología que llegan de la mano de la cuarta revolución industrial que está enfrentando el mundo; vemos como nuestras costumbres y nuestra vida cotidiana van cambiando velozmente.
Mientras tanto, nuestra educación está en crisis. Paraguay cuenta con uno de los sistemas educativos más ineficientes del mundo. Un alto promedio de niños y niñas de nuestro país pasan los primeros 6 años de su vida escolar sin lograr desarrollar los aprendizajes básicos de lectura, escritura y matemáticas.
Estamos frente a una de las problemáticas más profundas y complejas que afronta el Estado Nacional: la incapacidad de garantizar a todos los ciudadanos una educación pública de calidad.
Los recientes datos estadísticos de incidencia de la pobreza a nivel nacional, dan cuenta que una de cada dos personas en situación de pobreza o pobreza extrema son niños, niñas y jóvenes menores de 17 años (Fuente: Encuesta Permanente de Hogares 2016, Dgeec). Los resultados preliminares del Snepe publicados por el MEC semanas atrás, muestran que solo el 10 por ciento de los estudiantes se encuentran en los niveles óptimos de aprendizaje en la región (Fuente: Snepe 2015, MEC).
A la fecha, llevamos 28 años, 11 meses y 26 días de gestión educativa en democracia y a lo largo de todo ese tiempo, las voces de preocupación, compromiso y propuestas de mejoramiento se han ido repitiendo periodo tras periodo, administración tras administración y de secretario de cartera a secretario de cartera, arrojando los resultados que tenemos a la vista.
18 Ministros se han sucedido al frente del Ministerio de Educación, con un promedio de 1.6 años en el cargo. Instalando tácitamente una cultura del cambio permanente, de mudanza y hasta de arbitrariedad en muchas oportunidades, situaciones que atentan contra dos principios básicos de cualquier política educativa en el mundo: sostenibilidad y persistencia.
Los resultados educativos de todos los países que han logrado sistemas de calidad, han sido como consecuencia de años de procesos sostenidos a lo largo de periodos de gobierno y de sucesivas administraciones; demostrando que en educación no existen soluciones mágicas ni atajos. Estos procesos de cambio y mejoras solo pueden ser resultantes de un sistema fuerte, consolidado por instituciones capaces de responder a las demandas sociales, con políticas eficaces, pertinentes y coherentes con la realidad.
2018, nos recibe con cambios en la cartera. Se repite la historia. Nuevo ministro y tal vez nuevos colaboradores. El sistema sigue dando muestras de su inestabilidad y la cultura del cambio permanente consolida su dinámica. Con 7 meses por delante, una nueva oportunidad y el desafío de pensar y hacer del futuro la agenda urgente de la educación del país.
(*) Oscar Charotti es Director Ejecutivo de Juntos por la Educación

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