El giro en la cultura organizacional de las empresas

Una de las caracterís­ticas más destacadas de las organizaciones es su cultura, especialmente si es efectiva y equilibrada: efectiva en la medida en que está alineada a una estrategia y equilibrada porque no solo se orienta a resultados, sino también a las personas dentro de la empresa, según explica la experta en selección de talento, Paola Alcaraz.

El impacto de la cultura organizacional en el des­empeño de los colabora­dores, es lo que ya obligó a muchas empresas a dar un giro en el timón de los recursos humanos. Cada vez más empresas irán acoplándose a este gru­po que ya ha adoptado nuevas culturas, y será necesario definir cómo se puede dar una transfor­mación de las organiza­ciones en este sentido.

Alcaraz explica que lo primero es entender lo que se denomina como cultura organizacional. Esta, según enmarca, re­presenta el conjunto de creencias y valores que se expresan en compor­tamientos y los demás aspectos visibles de una organización.

Así como menciona uno de los grandes escritores de la cultura Organizacio­nal, Edgar Schein, sobre los tres niveles en el aná­lisis de la cultura:

  1. Valores: Están reuni­dos en la filosofía estraté­gica de la organización. Es todo aquello que la orga­nización valora y asigna la verdadera importancia. Estos valores se reflejan en los artefactos y los comportamientos de los colaboradores de la orga­nización.
  2. Artefactos: Repre­senta la parte visible de

la cultura. Lo constituyen los aspectos tangibles y visibles de la actividad cultural (diseño y arqui­tectura de la infraestruc­tura, estilos de liderazgo, símbolos, formas de co­municar las cosas, toma de decisiones, relación con la autoridad).

  1. Supuestos: Son las creencias fundamentales de la organización (como un todo a nivel de cada sub-sistemas/procesos).

TRANSFORMAR
Para lograr esta trans­formación, la experta se­ñala que en primer lugar se debe tener en cuenta que no se puede lograr un cambio en la cultura tra­bajando a nivel de los ar­tefactos, es decir, la parte visible de la cultura

“Es imprescindible de­sarrollar la parte invisi­ble, constituida por los valores y las creencias. Se puede afirmar que lo visible se explica a tra­vés de lo invisible; en consecuencia, si lo invi­sible provee a lo visible, transformar la cultura implica intervenir todos los aspectos invisibles”, concluyó.

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