Repitencia y deserción contrarrestan resultados en EEB

mcs grupo consultor

Para construir un sistema educativo que sirva como base para el crecimiento y desarrollo del país se necesita edificarlo sobre buenos y fuertes cimientos. En ese sentido, asegurar la universa­lidad de la educación escolar básica a todos los paraguayos y que ésta sea de calidad sin importar el nivel de ingreso de las familias, debe ser la principal roca que cimiente nuestro sistema educativo.

La Educación Escolar Básica (EEB) es obligatoria y es a la vez gra­tuita en las escuelas públicas paraguayas. Comprende nueve gra­dos y se imparte a niños de 6 a 14 años de edad. Este nivel se divide en tres ciclos de tres años de duración cada uno: Primer ciclo (1º, 2º y 3º grado), segundo ciclo (4º, 5º y 6º grado) y tercer ciclo (7º, 8º y 9º grado).

Según los datos de la Encuesta Permanente a Hogares 2016 (EPH, 2016), en los últimos 4 años la cantidad de niños de 6 a 14 años de edad se ha reducido en 4%, lo que implica también una menor cantidad de niños cursando la EEB.

¿CÓMO ESTAMOS EN LA EDUCACIÓN ESCOLAR BÁSICA?

Un indicador importante para conocer la evolución de la cobertura educativa es la tasa de matriculación, una elevada tasa de ma­triculación indica una buena cobertura de la población en edad escolar oficial y un aumento porcentual del mismo refleja un pro­gresivo mejoramiento de la cobertura del nivel especificado de enseñanza.

Según el EPH (2016), en nuestro país había 1.231.967 niños de 6 a 14 años en 2016, en ese mismo año se han matriculado 1.068.558 niños a la EEB, por lo tanto, la tasa de matriculación fue del 87%, esta ha aumentado 7% en relación al año 2013 que era sólo el 80% de los niños de esa franja etaria.

En Latinoamérica, Paraguay es uno de los países con menor tasa de matriculación. Uruguay es el país con mayor cantidad de ma­triculados (99,84%), seguido de México (97,96%), Ecuador (96,8%) y Perú (94,52%). Esto refleja lo distante que estamos en cobertura educativa comparativamente con los países de la región.

Otro indicador que sirve para evaluar el sistema educativo es la tasa de repitencia. Según la Unicef, altos niveles de repitencia re­flejan fallas del sistema escolar por un lado y fallas del sistema social por el otro.

Según Torres, R.M. (1995) “la tasa de repitencia está altamente asociada a los niveles de alfabetización, ya que la repetición se concentra en los primeros grados y está estrechamente vinculada a problemas en el manejo de la alfabetización infantil”.

En Paraguay, en el 2016, la tasa de repitencia para niños matricu­lados en la EEB fue de 2,2%, concentrándose el 64% en el primer ciclo de la EEB, es decir, en los grados 1ro. al 3ro. Paralelamente la tasa de alfabetización para niños de 6 a 14 años fue de 87,89% en el 2016, aglutinándose el 86% del total, en niños de 6 a 8 años.

Por otro lado, la tasa de abandono escolar es otro indicador que refleja la cobertura y calidad educativa. Según datos del Minis­terio de Educación y Ciencias – MEC, en el año 2016 la tasa de abandono fue de 3,3% de los matriculados, éste porcentaje se ha reducido en 0,7 puntos porcentuales con relación al año 2013.

Según los datos de la EPH (2016), el 53,9% de los que abandonaron sus estudios se encuentran en el área rural y el 62,07% de ellos están en situación de pobreza, lo que revela que la condición so­cioeconómica del hogar es un factor que incide en el abandono.

Además, para el 30% de los que abandonan sus estudios el princi­pal motivo para no estudiar es el económico: el 27,4% indica que no cuenta con recursos en el hogar para seguir estudiando, el 2,2% tiene la necesidad de trabajar y el 0,4% alega que los materiales y la matrícula son costosos.

Otro factor que incide en el abandono escolar es el cambio de ci­clo. Según el informe de la UNICEF 2016 “Perfiles de la exclusión educativa en la República del Paraguay”, el abandono del 7mo. grado nace como respuesta al fracaso en el comienzo del nuevo ciclo.

El alumno que no puede afrontar los cambios que se generan en el nuevo ciclo, reprueba, acto seguido, decide abandonar sin cul­minar el año escolar. Posteriormente, algunos alumnos repiten el 7mo grado y otros sencillamente ya no estudian.

Por otro lado, los datos del MEC revelan que existe un importante fracaso escolar al comienzo del 3er. ciclo, al respecto, el 40% de los que abandonan se encuentran en el tercer ciclo, el 28% en el segundo y el 33% en el primer. En el 7mo grado se encuentra el mayor porcentaje de abandono, con el 15,2% del total, éste por­centaje ha aumentado en 1% con relación al año 2013, lo que revela la necesidad de contar con políticas más eficientes orientadas a mitigar los efectos de la transición educativa.

CONSIDERACIONES FINALES

En los últimos 4 años, el mayor acceso a la educación ha signi­ficado una mayor diversidad de alumnos, sin embargo, el siste­ma educativo paraguayo sigue ofreciendo respuestas homogé­neas que no satisfacen las distintas necesidades y situaciones del alumnado, esto se refleja en los índices de repetición, deserción y los bajos niveles de aprendizaje que afectan, en mayor medida, a las poblaciones que están en situación de vulnerabilidad.

Además, los indicadores internacionales de calidad educativa primaria que se realizan en Paraguay, expresan resultados poco alentadores.

El gobierno debería adoptar políticas inclusivas, tendientes a me­jorar la calidad educativa. Además, debe encaminar medidas para asegurar el egreso de los alumnos de la EEB, sentando las bases para su transición exitosa a la educación media.

Si logramos asegurar la cobertura universal y mejorar la calidad educativa en la EEB, sentaremos los cimientos para un Paraguay más educado y competitivo.

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