CREANDO FUTURO: APRENDICES

Abraham Lincoln ya lo indicó “…la mejor forma de predecir el futuro es crearlo…”, esto mismo lo saben los buenos empresarios. Es común en el mercado laboral ver que los empresarios se interesan en la inserción de trabajadores jóvenes en las compañías, procuran ir for­mando futuros empleados. Así, al momento de culminar los estudios universitarios, tienen la capacita­ción del caso, el valor agregado es­pecífico que los hace más valiosos para las empresas. En este sentido, un contrato dirigido al aprendizaje para incorporarse al mundo labo­ral debe permitir a los estudiantes construir el “know how” que refuer­za y complementa los conocimien­tos teóricos obtenidos en las aulas. Por eso conviene que las tareas que desempeñan en la empresa guarden relación con sus carreras.

 

En las empresas la duda surge al momento de implementar esta forma de contratación. ¿Cuánto debo pagar a los aprendices?, ¿Debo aportar al IPS?, ¿Existe un plazo de contratación? ¿Requiere de trámites especiales? Estas y otras cuestio­nes, cuando quedan mal resueltas, inducen a errores que sumergen a empresarios y gerentes en contin­gencias laborales indeseadas. Lo más eficiente es establecer, junto a los asesores profesionales de la em­presa, un procedimiento apropiado para la inserción laboral de jóvenes universitarios.

CONTRATO DE APRENDIZAJE

El Código del Trabajo, regula los contratos de aprendizaje como una modalidad de contratación especial que puede aplicarse conveniente­mente en estos casos.

Los aspectos más relevantes de Con­tratos de Aprendizaje son:

  1. Forma de celebración: El con­trato debe celebrarse por escrito en triplicado y debe homologarse ante la Dirección del Trabajo;
  2. Duración del contrato de aprendizaje: Es por tiempo deter­minado y no puede exceder de un año. Excepcionalmente, por la na­turaleza de las labores podrá exten­derse hasta tres años;
  3. Edad de los aprendices: Deben ser mayores de 18 años. Sin embar­go, también pueden ser menores de edad, en cuyo caso se aplica lo esta­blecido en el Código de la Niñez y la Adolescencia con respecto al trabajo del adolescente;
  4. Salario a ser abonado: No pue­de ser inferior a G. 1.094.433 que re­presenta el 60% del salario mínimo legal vigente (G. 1.824.055);
  5. Seguro social obligatorio: Los aprendices deben ser incluidos en el régimen del seguro social del IPS. Ahora bien, dado que el aporte obre­ro se realiza siempre sobre la base del salario mínimo legal y conside­rando que el aprendiz percibe un salario inferior al mínimo legal, el empleador solamente debe retener el aporte al aprendiz sobre lo efecti­vamente abonado y debe completar la diferencia hasta alcanzar el apor­te mínimo, de esta manera el aporte obrero del aprendiz quedará equi­parado al aporte de cualquier otro trabajador que cotiza al IPS sobre el salario mínimo legal vigente;
  6. Evaluación: A la conclusión del aprendizaje, los aprendices deben ser evaluados y la empresa debe otorgar el certificado respectivo;
  7. Carga horaria: Para los apren­dices mayores de edad rige la dura­ción de la jornada laboral aplicable respecto a cualquier otro contrato de trabajo.
  8. Derechos laborales: Con res­pecto al pago de horas extraordina­rias, descansos legales obligatorios, vacaciones anuales remuneradas, se aplica lo dispuesto por el Código del Trabajo respecto a cualquier otro contrato de trabajo;
  9. Terminación: En caso de ter­minación del contrato por parte del empleador antes del plazo estable­cido, se deben abonar las partidas correspondientes a un despido injustificado aplicable a contratos a plazo. Además se deberá abonar por los días trabajados en el mes y el aguinaldo proporcional al tiempo trabajado en el año calendario.

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