BCP retrasa desarrollo

Resolución del Banco Central que restringe compra de cartera de consumo demuestra ineficiencia del ente regulador y atenta contra poder de compra.

Polémica. Es la constante cada vez que el Banco Central del Paraguay (BCP) emite alguna nueva directriz o normativa.
La reglamentación de compra de cartera de créditos de consumo a entidades no reguladas por la matriz bancaria no ha sido la excepción y los afectados manifiestan posturas que van desde el repudio, por considerar que la normativa restringe nuevos créditos al consumo, hasta la comprensión en vista de una supuesta situación de sobreendeudamiento de la población y el agravamiento de la situación a causa de la inexistencia de una central de riesgo compartida.
Las casas de crédito creen que tendrá un impacto negativo y de exclusión financiera.
“Creemos que probablemente tenga un impacto similar a la ley de tarjetas”.
Dicen no entender por qué les prohíben gestionar la cobranza de las carteras que vendan o que la notificación deba hacerse en el domicilio del cliente.
“Estos son puntos solo de muestra, de que la intención del Regulador es matar este mecanismo de financiamiento lícito y no precisamente ayudar a reducir riesgos”.

El sector considera que el BCP hace una “declaración de guerra al financiamiento de un segmento enorme de la población que solo unos pocos bancos y financieras atienden”

Declaran que unos años atrás la gran mayoría de los clientes eran atendidos por el sector informal (negro) y no figuraban en el Radar del BCP (ni en CRC) “ni IPS tenía tantos asegurados ni el Fisco recaudaba tantos impuestos”.
Estiman que lo fundamental es hacer que la información esté disponible para todos, base positiva y negativa, así como declaración de ingresos del tomador de crédito, es decir, la creación de una central única de riesgos. “A más información, menos riesgos y menos tasa de interés”.
En resumen y de manera tajante, las casas de crédito avizoran menos consumo, más mercado negro, más desempleados, y como consecuencia de lo anterior, más riesgo para la economía en general. “Los bancos y financieras que financian este segmento perderán oportunidades de negocio, ya que no se dedicarán a financiar directamente a este segmento”.
Las casas de crédito que no tengan líneas suficientes simplemente reducirán sus carteras reduciendo su estructura o recurrirán a financistas privados a tasas más altas y por ende subirán las tasas para los clientes. “Así las cosas parece que vamos retrocediendo a principios de los años noventa”.

NORMATIVA
La Resolución N° 14, Acta N° 18 fechada el 22 de marzo y remitida a la Asociación de Bancos por el Banco Central del Paraguay, dice en su artículo 7° que la cartera adquirida no podrá comprender créditos vencidos ni contener plazos de vencimiento superiores a los 360 días.
Por el lado de la banca, Rafael Lara, Gerente General de Interfisa Banco, manifestó que no solo las casas de crédito sufrirán las consecuencias, ya que también los bancos se quedan sin la posibilidad de colocar recursos en medio de lo que considera una coyuntura de sobre-liquidez.
“Antes habían bancos que actuaban en segmentos específicos. Ahora esto ya no existe y las entidades priorizan la colocación de excedentes para generar rentabilidad”.
Entonces, la banca se dio cuenta de que en un mercado pequeño como este, el cliente muchas veces está más interesado en la rapidez de la aprobación que en la propia tasa de interés.
“Más que precio lo que el cliente busca es rapidez, por eso que las entidades están buscando colocar estos recursos con rapidez y el sistema recurre a productos empaquetados o desembolsos automáticos a través de scorings”.
Un producto empaquetado, explicó, es aquel pensado para un segmento específico y puede ser acompañado de otro producto no crediticio pero que, a su vez, genere recursos por la venta. “Por ejemplo, un préstamo para pyme del sector agro a un año a equis tasa y, te ofrezco también un seguro por tu maquinaria, lo que me permite como institución financiera acceder a otro producto como ser la venta de seguros. Así el sistema trata de reinventarse para obtener otros beneficios.

ASOBAN
El gremio bancario, a través de su máximo representante, Beltrán Macchi, manifestó que “en Asoban nos vamos a tomar el tiempo para analizar y entender bien el alcance de la Resolución pues hemos pasado a un equipo técnico el análisis”.
Por su parte, y como ya es costumbre del regulador, ni el presidente del Banco Central, Carlos Fernández Valdovinos ni su directorio, atendieron nuestras llamadas ni respondieron nuestros mensajes.
Más allá del nuevo capítulo que supone otra escaramuza entre regulador, regulados y sistema paralelo, el único asunto donde hay plena sintonía entre las partes, es el exceso de liquidez en bancos. Como también hay déficit habitacional de más de 1 millón de viviendas en el país, lo lógico sería juntar el hambre con las ganas de comer pero, afirman que el regulador hace que la ejecución de hipotecas impagas sea un calvario para las entidades que, prefieren ahorrarse dolores de cabeza. Recomendación al BCP, enfocarse en necesidades reales.

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