EMPRESAS FAMILIARES

Las empresas familiares que perduran tienen sólidos principios.

Por: Pablo Álamo
PHD En Economía y Empresa
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En un reciente foro internacional, defendí la necesidad de que las empresas familiares compartan buenas prácticas, generen relaciones y fortalezcan vínculos entre las familias empresarias. El paradigma del conflicto y de la división debe dar paso al de la colaboración y apoyo. Es importante saber superar diferencias del pasado para poder aprender las lecciones que nos deja la historia y así poder dar lo mejor al país. Sólo el 20% de las empresas familiares duran más de 50 años. La mayoría de ellas coinciden en ser ejemplo de esfuerzo y compromiso con sólidos principios: 1. Pasión por el negocio y por el desafío de dar continuidad al negocio. 2. Saber manejar las paradojas propias de una empresa familiar gracias a un gran esfuerzo comunicativo. 3. Implementación de procedimientos y políticas de gestión de la empresa familiar, que incluye la transparencia y la planificación estratégica, familiar y de sucesión. 4. Priorizar la misión –la finalidad de la empresa- por encima de la maximización del beneficio económico. 5. Tener un compromiso compartido, que incluye involucrar a los miembros de la familia en las decisiones más importantes. Las empresas familiares representan una gran oportunidad para la sociedad y una enorme responsabilidad para quienes tienen la obligación del proyectar el país hacia el futuro.

 

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