ENTONCES, ¿PARA QUÉ SIRVE LA SEPRELAD?

Tal parece que el titular de la Secre­taría de Prevención de Lavado de Dinero o Bienes (Seprelad) se sintió molesto por el tratamiento que la oficina tuvo en 5días en relación al tema del israelo-brasileño-paraguayo Darío Messer, con orden de captura en Paraguay, buscado en Brasil y, al parecer, un frondoso prontuario por lavado de activos a escala continen­tal. Aclarando al ministro que la misión de la prensa no es hacerle la vida cómo­da preguntándolo sólo lo que él quiera responder, digamos que la pregunta clave en este caso es cómo los mecanismos que mane­ja la Seprelad no pudieron detectar la presencia de un lavador serial en el sistema financiero paraguayo. ¿No es para eso que fue creado el organismo? Veamos. La ley 1015 de 1996 crea la Seprelad como autoridad de aplicación de dicha ley y le otorga siete atribuciones bien específicas, entre ellas, “dictar en el marco de las leyes, los reglamentos de carácter administrativo que deban observar los sujetos obligados con el fin de evitar, detectar y reportar las operaciones de lavado de dinero o bienes” así como “analizar la infor­mación obtenida a fin de determinar transacciones sospechosas, así como operaciones o patrones de lavado de dinero o bienes” y atribuciones concordantes. Dentro de ese marco, un sujeto con orden de captura de la justicia brasileña en 2009 por lavado de dinero se radica en el Paraguay, compra empresas y depo­sita cantidades fantásticas de dinero en el circuito bancario sin que a nadie, la Seprelad entre ellas, le despierte curiosidad. No se trata de un desconocido con antecedentes judiciales que busca pasar desaper­cibido sino de una figura públicamente prontua­riada que despliega sus oscuras dotes de financista moviendo fortunas cuyo origen se ignora aunque se sospecha. Entonces es lícito que nos preguntemos: ¿Para qué sirve la Seprelad?

También podría gustarte