Paro deja a Estado sin fuerza

Inventario muestra deterioro económico

Bloomberg

Una protesta de camioneros de una semana de duración en Brasil está dejando al país con una enorme factura, proyecciones de crecimiento más bajas y, lo que es peor, más huelgas por venir.

Un recorte al precio del diésel durante 60 días, la última concesión a los camioneros anunciada por el presidente Michel Temer a últimas horas del domingo, costará 9.500 millones de reales (US$2.600 millones), dijo el ministro de Finanzas, Eduardo Guardia. Un déficit adicional de 4.000 millones de reales a los impuestos del combustible, correspondiente a recortes, podría compensarse si el Congreso vota a favor de poner fin a las exenciones impositivas sobre la nómina. Al mismo tiempo, los economistas redujeron sus proyecciones de crecimiento para 2018 por cuarta semana consecutiva al 2,37 por ciento.

CAMIONEROS CONTINUARÁN EN HUELGA
El suministro de combustible y alimentos mejoró en algunas partes del país, pero muchas empresas y escuelas públicas de Brasil permanecieron cerradas ya que los empleados tenían dificultades para llegar al trabajo el lunes. Al menos ocho aeropuertos permanecen sin combustible. Para agravar la situación, la federación de trabajadores del petróleo FUP convocó también a una huelga. En un intento por hacer que los camioneros se fuesen a casa, el Gobierno emitió el lunes decretos respaldando las promesas que había hecho. Con ello, la Administración considera que las negociaciones han llegado a su fin y espera que cesen las protestas, según el Jefe de Gabinete, Eliseu Padilha. “Las negociaciones con los camioneros terminaron, hicimos nuestra parte”, dijo Padilha a los medios. No es la primera vez que las autoridades declaran el final del enfrentamiento.

Varios de los sindicatos involucrados han dicho que están a favor de poner fin a la huelga o que ya han decidido hacerlo, pero que muchos camioneros aún no se han desmovilizado. Renato Antonio Borges, jefe de la policía federal de carreteras de  Brasil dijo que los servicios de inteligencia estaban trabajando para identificar a falsos líderes entre los manifestantes que impedían que los camioneros se fueran a casa.

Escoltas policiales ayudaron a camiones cisterna a llegar a los principales depósitos de combustible y gasolineras durante el fin de semana después de que algunas personas optaran por dormir en sus automóviles, a veces esperando más de 12 horas en una cola para obtener combustible.

La entrega de suministros médicos básicos está mejorando aunque los supermercados aún se enfrentan a una terrible escasez de productos perecederos, como por ejemplo frutas, verduras y huevos.

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