¿Qué procura el procurador?

El Procurador alardea de haber ahorrado US$ 600 millones en pleitos contra el Estado. Estos US$ 3 millones de ahora, ¿en qué columna los anota?

Con frecuencia ve­mos cómo el Estado paraguayo es operado como una industria de características singulares: fabricar problemas para vender soluciones.

Un ejemplo es el reclamo de las industrias farma­céuticas que aseguran tener una acreencia con el Ministerio de Salud Pública de unos US$ 150 millones por provisión de medicamentos e insumos hospitalarios.

Tras idas y venidas y costos financieros acumulados, parece que las partes han acordado poner el asunto en manos de un estudio jurídico que se encargará de planifi­car el pago. Esa gestión le costaría al erario unos US$ 3 millones.

En este punto, hay con­sideraciones que hacer. Primero, toda compra del Estado debe garantizar que “las necesidades públicas se satisfagan con la oportunidad, la calidad y el costo que aseguren al Estado Paraguayo las mejores condiciones, sujetándose a disposi­ciones de racionalidad, austeridad y disciplina presupuestaria” (ley 2051/10). Segundo, por encima de un valor supe­rior a los 10.000 jornales mínimos, la compra va a licitación. Las partidas deben estar contempladas en el Presupuesto General de la Nación, asignadas al ente contratante, en este caso, el MSP.

Entonces, si hay una necesidad a satisfacer, se prevén los fondos ordina­rios y se programan los pagos, ¿dónde demonios están los US$ 150 millones que debieron pagarse a los proveedores y que hoy no aparecen por ningún lado? ¿En qué vericueto del PGN o en qué profun­do bolsillo quedaron?

Ante el hecho consuma­do, la pregunta final sería: ¿Qué procura el Procura­dor, que debería “repre­sentar y defender, judicial o extrajudicialmente, los intereses patrimoniales de la República”? El año pasado, alardeaba de haberle hecho aho­rrar al Estado US$ 600 millones en demandas judiciales. Estos US$ 3 millones de ahora, ¿en qué columna los anota?

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