El Corredor de Reaseguro en la legislación paraguaya

Por Guillermo Fronciani
Abogado

 

La Ley 827/96 “De Seguros” define al Corredor de Reasegurados como: “Toda persona natural o jurídica debidamente autorizada, que actúa en los negocios y contratos de reaseguros como intermediario entre las empresas de seguros y las reaseguradoras, percibiendo una comisión por sus servicios”. Es decir, el asegurador puede contratar directo con los reaseguradores o bien a través de un “intermediario” que en este caso son los Corredores de Reaseguros.

Pero dada su importancia en la operativa del seguro, su actividad está regulada por la Autoridad de Control. Así el artículo 99° establece que “…La Autoridad de Control queda facultada a reglamentar los requisitos para la inscripción e investigar la seriedad y responsabilidad de los corredores de reaseguros y podrá retirar la autorización para intermediar en las operaciones o contratos de reaseguro, en caso de que no reúnan las condiciones necesarias…”

La Resolución SS. SG N° 214/17 constituye la más reciente y  hace referencia al brokerage de reaseguro y establece los requisitos para la inscripción, renovación y mantenimiento en el registro de Corredores de Reaseguros, así como de las normas que regulan la gestión de dicha actividad económica. Partimos del hecho de que pueden ser “personas físicas o jurídicas, nacionales o extranjeros”  que para actuar como tales deben inscribirse en la Superintendencia de Seguros. Para ello y de conformidad al Artículo 98° de la Ley 827/96, esta resolución exige entre otros requisitos: a)  la presentación de una póliza de seguro de caución de USD 500.000 por los errores u omisiones que pudieran incurrir en sus obligaciones de intermediación; b) la presentación del listado de personas, entidades reaseguradoras y direcciones de correos electrónicos con los que operan; c) la registración de las firmas de los representantes y apoderados de los corredores nacionales y extranjeros; d) la presentación de una declaración jurada del intermediario o de su representante legal en la cual se compromete a colocar los reaseguros en los que intermedie con reaseguradoras debidamente registradas en la Superintendencia de Seguros; e) la presentación del certificado actualizado emitido por la autoridad competente del país de origen del solicitante que acredite que se encuentra constituido legalmente en él y puede intermediar riesgos cedidos desde el extranjero. Se entenderá por país de origen del solicitante, aquél en el que se hubiera constituido legalmente y donde mantenga la sede principal de sus actividades; f) la designación de un apoderado con amplias facultades, administrativas y judiciales. La validez de todas estas informaciones permite obtener el registro de inscripción y por un plazo de validez de 2 (dos) años.

Es importante destacar las operaciones o gestiones que están prohibidas a los intermediarios y  que están destacadas en el  Artículo 9° de la referida Resolución: 1) Ofrecer y/o cotizar y/o gestionar y/o colocar coberturas de riegos con compañías reaseguradoras no registradas en la Superintendencia de Seguros; 2) Retener dinero o documentos en pago por concepto de primas de reaseguros; 3) Operar en calidad de agente o corredor de seguros, perito de seguros y recibir remuneración por tales figuras; 4) Retener valores por pago de indemnizaciones de siniestros sin contar con poder o autorización escrita de la cedente;

El incumplimiento de cualquiera de estas u otras obligaciones exigidas por la Autoridad de Control lo hace pasible de las sanciones establecidas en el Artículo 10° que es “la suspensión o cancelación” de la habilitación en el Registro.

De esta manera, cumplido los requisitos establecidos en la ley, el Corredor de reaseguros prestara asesoramiento técnico a sus clientes (aseguradoras),  obtendrá coberturas adecuadas a los intereses de los mismos y actuara dentro de las normas legales y éticas que regulan el funcionamiento del reaseguro. No podrán hacer retención alguna por cuenta propia y expedirá notas de coberturas certificando la colocación y distribución de los riesgos objeto del reaseguro guardando la mayor reserva profesional sobre las negociaciones en que intervenga. (Artículo 97° Ley 827/96)

Podemos decir finalmente que la tarea de intermediación como Corredor de Reaseguros constituye una actividad importante en la industria del seguro y requiere del estricto cumplimiento de su obligación y la máxima buena fe en beneficio del asegurador y de los reaseguradores internacionales.

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