El seguro de incendio y su valoración

Por Guillermo Fronciani
Abogado

 

El seguro de Incendio es uno de los riesgos que, en mayor grado ha reducido su índice de siniestralidad  en las últimas décadas, por lo que su costo también ha experimentado tendencias a la baja en sus tasas técnicas. Esto se debe, entre otras, a circunstancias ajenas a la técnica del seguro, como ser, los adelantos de la ciencia y de la industria, el desarrollo de los servicios públicos y por las disposiciones legales o reglamentarias. Así, el empleo de materias incombustibles, que eliminan la probabilidad de su destrucción y disminuyen la posibilidad de la propagación del fuego, incidieron tanto en el grado de probabilidad como en la intensidad, que son dos de los cuatro elementos constitutivos del riesgo según la técnica aseguradora: suma asegurada, tiempo, probabilidad e intensidad. . Tales avances, tienen análogos aspectos en la  prevención del siniestro, y  en la limitación de los daños cuando ocurre un evento.  Por su parte, la legislación y reglamentación tuvieron su influencia a través de nuevas reglamentaciones como en las  edificaciones, en los tipos de construcción, en las  instalaciones eléctricas, o en el uso obligatorio de extinguidores entre otras.

El riesgo que se asegura es el daño que puede sobrevenir con motivo del incendio, hecho este que en su aspecto general significa la destrucción total o parcial de los bienes por la acción del fuego. Pero este concepto, aparentemente simple, no deja de ofrecer dificultades de aplicación. Daño ocasionado por el incendio es, indudablemente, el que se produce por simple irradiación de calor producido por el fuego. Es lo que se da en llamar en seguros acción directa. Pero existen eventos equiparados a las de incendio como ser las coberturas de huracán, vendaval, ciclones y tornados los cuales pueden,  aun sin producir fuego, ocasionar efectos destructivos igual o mayor al mismísimo incendio y constituyen la llamada acción indirecta indicado en la normativa del  artículo 1621 del Código Civil que expresa:  “…En caso de incendio, el asegurador indemnizara el daño causado a los bienes por la acción directa o indirecta del fuego y por las medidas para extinguirlo, las de demolición, evacuación, u otras análogas. La indemnización también debe cubrir los bienes asegurados que se extravíen durante el incendio…”

El articulo amplia el concepto y agrega la cobertura a daños causados por  las “medidas para extinguirlo”;  esta acción puede afectar otros bienes que no se encontraban precisamente bajo el impacto del incendio; “la demolición”, que puede ser necesaria para cortar el avance del fuego y es precisamente una acción reservada generalmente a los bomberos; “la evacuación” que también puede provocar daños resarcibles en el traslado de cosas del bien incendiado para evitar la propagación del fuego o para salvar efectos de su acción destructora y;  “otras análogas”, que hace referencia a la posibilidad de extender la cobertura y el resarcimiento, a través de la convención entre las partes introducidas en las condiciones particulares de la póliza,  como la pérdida de beneficios, remoción de escombros, daños por agua entre otros.

Además de la extensión del riesgo por enumeración  de los daños que puedan ocurrir con motivo del incendio, pero no por la acción directa del fuego, mencionado en el artículo anterior, la ley considera otros hechos que no constituyen incendio, pero cuyas consecuencias quedan equiparadas a las de incendio. A ellas se refiere el artículo 1622 del Código Civil al decir: “…Los daños causados por explosión o rayo quedan equiparados a los de incendio…”,

La exclusión principal a que hace referencia la norma está contemplado en la continuación del artículo 1622 que expresa: “…pero el asegurador no responde por el daño si el incendio o explosión es causado por terremoto, salvo convención en contrario…”, como puede verse, se amplía la enumeración de los hechos, pero no se ha incluido entre ellos el terremoto, que no solo no queda equiparado al incendio, como siniestro, sino que tampoco se incluye en el riesgo asegurado el incendio mismo, cuando es consecuencia del terremoto. Sin embargo con la expresión “salvo convención en contrario” da lugar a las partes pactar su inclusión sobre primas adicionales y como condición particular inserta en la póliza.

En la práctica es conveniente consultar antes de la convención todas las coberturas posibles de suscripción del riesgo de incendio y su  acción directa o indirecta, y las coberturas adicionales de acuerdo al tipo de riesgo que sean  susceptibles de destrucción o deterioro y se encuentren dentro de las políticas de suscripción de las aseguradoras.

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