Una reflexión y un mea culpa

Hoy, un gran engaño infecta a las multitudes.

 

 

Por Enrique Cosp
@enrique_cosp

Haga el siguiente sondeo entre sus conocidos: ¿te parece que la violencia y los asesinatos van en aumento? Seguramente la mayoría le dirá que estamos cada vez peor. Sin embargo, esta creencia popular se ve impugnada por una revisión atenta de los datos sobre criminalidad. En Paraguay, en 2017 unas 541 personas fueron asesinadas. No es una cifra para quedarse tranquilos, pero debe señalarse que tampoco es una señal de empeoramiento, al contrario, la misma indica mejoría. En 2006 unas 742 personas fueron asesinadas, 200 más que el año pasado. Créalo o no, cada vez se cometen menos asesinatos.

Esta visión errada sobre el crimen no es exclusivo patrimonio paraguayo, es tendencia mundial. Donald Trump repitió incontables veces durante su campaña que el crimen estaba peor que nunca. La afirmación era falsa, el crimen en EE.UU. estaba en su punto más bajo desde los 90’s. También en muchos otros países, la gente cree que el crimen empeora cuando en realidad disminuye. Varios factores contribuyen a este error, pero cabe destacar el que probablemente tenga mayor peso: el enfoque de la prensa. Nos bombardean constantemente con hechos de sangre, un crimen horrible recibe más tiempo de exposición que otras noticias, se pone música dramática en los noticieros, se entrevista a familiares de la víctima llorando, etc.

Esta distorsión tiene como costo llamados a abolir derechos, anhelos de gobiernos antidemocráticos, y miedo que puede ser más peligroso que aquello que genera el miedo. Un ejemplo: un estudio concluyó que en EE.UU. murieron más personas por el miedo que provocaron los ataques a las Torres Gemelas, que las que murieron en el mismísimo ataque, ya que el miedo empujó a más personas a realizar más viajes largos en automóvil y menos en avión, lo que llevó a un aumento de accidentes fatales. Esto amerita una reflexión de la sociedad entera, y un mea culpa de la prensa.

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