Amambay no logra abrir cuentas con bancos americanos, pero dice que 5días mancha su reputación.

El equipo directivo del Banco Amambay, conformado por personas con frondosos antecedentes por lavado de Dinero fueron procesados en el Brasil por el magistrado Sergio Moro, de donde han sido sobreseídos única y exclusivamente por errores de forma en el juicio, y no, por demostrar su inocencia; es decir, no por demostrar que no lavaron dinero.

Por otro lado, están los exfuncionarios públicos encargados de velar por la seguridad del sistema y sus actores que faltaron a todo tipo de normas éticas; además de contar con antecedentes de incumplimiento a las leyes nacionales, como por ejemplo, cuando se demostró la activa participación del Carlos Fernández Valdovinos en la campaña proselitista de otro director, Santiago Peña.  Estos son hoy asesorados por el casi ciego Óscar Boidanich, el que no vio al “elefante rosado” en el caso Messer.

Este grupo de personas son los que buscan acallar a este medio con una temeraria demanda judicial que lo único que provocará es dejar aún peor la imagen país, esa que no cuidaron cuando eran responsables en la función pública. Un claro ejemplo,  no les importo, y no les importa, buscar la transparencia operativa. En abril de este año, el Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) iniciará la verificación sobre la prevención al lavado de activos y presentar un nuevo informe que, lógicamente, estará centrado en la administración del Gobierno Cartes.

Este tipo de empresarios, empleados y funcionarios causan gran daño. Si no se toma la decisión firme de cortar con complicidades, investigar a profundidad, encontrar a los prófugos de la Justicia nacional e internacional y  sancionar localmente los crímenes de lavado de dinero, no avanzaremos como sociedad.

A pesar de una transaccionalidad estimada de más de 3.000 millones de dólares, o 9.000 millones de reales en el último año, el Banco Amambay, no fue sometido a ninguna inspección por parte del Banco Central del Paraguay (BCP) ni de la Secretaría de Prevención contra el Lavado de Dinero (Seprelad); tiene mucho que contar a la justicia nacional e internacional.

Es el momento que la Comisión Bicameral de Investigación (CBI) solicite el detalle de las operaciones de cambio del Banco Amambay, compare estos clientes con empresas aportantes al Instituto de Previsión Social (IPS), cruce los datos de la Subsecretaría de Estado de Tributación  y se informe a través del BCP si esos clientes operan con otros bancos, si son conocidos y respetados empresarios, o se trata de empresas sin mucho soporte.

Ningún código de ética ni norma de buen gobierno corporativo a nivel mundial soporta este tipo de actuación, menos, cuando un banco es sospechado, fue fundando por una persona como Darío Messer (actualmente prófugo de la justicia) y que contrata sin más, a toda la plana mayor del sector económico del Gobierno anterior.

Dicho esto, es con toda seguridad, imposible, que un banco americano de primer nivel mantenga una cuenta de corresponsal o le permita abrir a una institución con los antecedentes y el directorio del Banco Amambay. Considerando estos estándares internacionales, la justicia local y los clientes, no tienen mucho que agregar, o nos subimos al carro de la trasparencia o seguimos operando en la opacidad.

Se pone en juego al país y su imagen a nivel internacional, a millones de dólares en financiamiento y posibles ahorros en tasas de interés; no se puede permitir el lujo de seguir conviviendo con elefantes rosados.

Posiblemente la reputación del Banco Amambay, Messer, Cartes y todo su equipo directivo, ya estaba manchada antes de las publicaciones de 5días.

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