Amor al maquillaje impulsa su negocio

Por Juan Martínez Castillo
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Sara Fariña buscó desde temprano trabajar en lo que le apasiona, trabajar para conseguir un ingreso económico sólido y que la ayude a solventar sus estudios. Tras conseguir una preparación pertinente, inauguró Sara Antonella Professional Makeup.

Sara escogió el rubro desde pequeña. ¨Este rubro es mágico, decidí enfocarme en la belleza porque aquí puedo hacer que las personas puedan mirar lo más lindo que tienen por fuera como también por dentro y con mi trabajo realzar más sus cualidades¨, expresó.

¨Desde pequeña siempre me gustó el poder pintar, ya sea con lápices, pinturas y ni hablar del maquillaje de mamá¨, señaló.

La inspiración nació desde su madre, quien trabajaba en una empresa de cosméticos y le permitió conocer el ambiente. ¨A los 15 años, gracias a mis padres, pude hacer mi primer curso de maquillaje y desde allí no paré más¨, expresó la emprendedora, quien comenzó maquillando a sus familiares, amigas y vecinas.

¨Había buenas críticas, recomendaban mi trabajo y eso estableció una clientela”, recordó.  En el año 2013 decidió formalizar su empresa  utilizando su propio nombre. Su trabajo va dirigido a las mujeres, sus clientes van desde los 15 hasta los 60 años, y en ocasiones trabaja también con hombres, para eventos especiales.

Para iniciar profesionalmente en el rubro invirtió un monto de G. 5 millones, destinados a su preparación y la adquisición de elementos básicos para su desarrollo profesional.

Dentro de su gama de servicios sus estilos más solicitados son el maquillaje con pestañas que tiene un costo de G. 150 mil y el combo de maquillaje con pestañas y peinado, que se realiza a partir de cinco personas, tiene un costo de  G. 200 mil.

Dependiendo del requerimiento de trabajos, Sara cuenta con un grupo de personas para ampliar sus servicios incluyendo peluquería e incluso fotografía.

Como imagen de progreso de su trabajo, Fariña apunta que mediante lo conseguido pudo adquirir un móvil propio, dándole la posibilidad de expandir su cobertura y no depender del transporte público.

Como ventaja dentro de su negocio, Sara distingue la previsibilidad del tiempo, y la posibilidad de ordenar sus turnos. ¨Brindamos el servicio a domicilio, lo que resulta cómodo para los clientes, y en caso de un evento importante centralizamos los trabajos¨, apuntó. Dentro del campo de las dificultades señaló que las técnicas y productos están siempre en constante actualización. ¨Hoy día hay mucha información sobre el rubro y uno debe estar atento para ofrecer lo mejor¨. Entre sus metas cercanas, busca establecer un estudio de maquillaje y centro de enseñanza para futuros profesionales. Sara invita a las personas a animarse a emprender. ¨Siempre va a haber una mano cuando quieras emprender, no hay que decaer en los momentos difíciles, es ahí donde hay que ponerse fuertes y aplicar lo aprendido porque no hay mejor sensación que trabajar por uno mismo y ver resultados positivos. Saber que con tu trabajo podes  servir y hacer feliz a los demás, eso es un regalo que nadie puede comprar¨, concluyó Fariña.

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