Marito volcó en el foro de Davos

Tal vez muchos piensen que estamos haciendo una tormenta en un vaso de agua exagerando los efectos desatados por los dichos del Presidente…

La palabra de un presidente de la República no debe ser tomada a la ligera, ni siquiera en el Paraguay. Ante el foro económico de Davos, Mario Abdo Benítez expuso los indicadores macroeconómicos positivos del país como base del atractivo para las inversiones externas.

Al definir el sistema impositivo, destacó el hecho de que la presión fiscal está entre las más bajas del continente. Pero a continuación agregó, como una suerte de comentario al margen, que el Paraguay es “casi un paraíso fiscal”. Es difícil imaginar algo más desafortunado, siendo benévolos con la expresión. En momentos en que el Paraguay lucha por salir de la zona gris en que lo mantienen los organismos internacionales que luchan contra el lavado de activos procedentes de diversas clases de crímenes, al Presidente de la República se le ocurre proferir semejante despropósito. Podríamos poner nuestra mejor buena voluntad imaginando lo que el Presidente “quiso decir” en realidad. Pero dudamos que el resto del mundo se obligue a hacer semejante esfuerzo de pensamiento positivo. Probablemente nadie recuerde las cifras alentadoras que Marito llevó al encuentro de Suiza pero en cambio lo citarán como el único presidente que definió a su país como “paraíso fiscal”, que para los efectos prácticos significa también “refugio” o “guarida” de capitales cuyo origen casi siempre se enraíza en la evasión impositiva, los negocios turbios y el crimen organizado.

Tal vez muchos piensen que estamos haciendo una tormenta en un vaso de agua exagerando los dichos del Presidente. Pero queremos recordar que las palabras, sobre todo las que se dicen desde una magistratura tan alta, pueden generar efectos positivos o devastadores. Esperemos que la pifiada de Marito no transite este último camino.

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