QUE DEVUELVAN LO QUE ROBARON

El actual responsable del programa Tekoporá hizo un descubrimiento para nada sorprendente. Ha identificado a cientos de sinvergüenzas –no cabe otra denominación- que lograron hacerse con un dinerillo extra anotándose en el plan sin calificar para ello por tener un nivel económico por encima del requerido. Según el funcionario, el ahorro en expectativa bordea, hasta ahora, los Gs. 150 millones y podría incrementarse. Eso está bien. Pero, ¿y lo que se ha robado? Si la entidad tiene contabilizadas 430 familias que estuvieron recibiendo ese dinero, ¿qué espera para iniciarles un proceso para que devuelvan lo que se llevaron inmerecidamente? Ya saldrá la asesoría jurídica a decir que sería más caro el juicio que el monto de lo recuperable. Pero no se trata sólo de dinero sino de acabar de una buena vez con la viciosa costumbre de tanta gente de vivir a cuenta del tesoro público teniendo recursos suficientes para hacerlo por sus propios medios. 

¿Cuántos “pescadores” recibieron subsidios de veda siendo concejales, maestros, comerciantes, militares o policías sin que jamás tocaran un anzuelo o un espinel? ¿A cuántos funcionarios de la ANDE hay que subsidiarles la mitad de su consumo residencial sólo por estar en las nóminas del ente, como si eso les generara un derecho constitucional? ¿A cuántos funcionarios del Banco Central hay que pagarles bono alimenticio, bono educacional y “ayuda” vacacional, como si fueran unos minusválidos económicos cuando están entre los mejor pagados del país? Es hora de que el Estado asuma su responsabilidad, detenga la rapiña en la función pública y que los ladrones, desleales y saprófitos paguen las consecuencias. Que devuelvan lo robado, chicos, medianos o grandes sinvergüenzas. Ni más ni menos.

También podría gustarte