El comercio exterior en la era democrática

Por MCS Group Consultor

 

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Los países tienen diferentes dotaciones de recursos que los conducen a especializarse en aquello para lo que son más eficientes y a comprar lo que otros países producen a menores costos. El comercio exterior trata de ese intercambio de bienes y servicios entre las naciones. Paraguay no es ajeno al mismo y en los últimos 30 años su relacionamiento con el mundo ha aumentado considerablemente.

La suma de las exportaciones y las importaciones representa el total de comercio exterior.  Según el Banco Central del Paraguay, en 1989 el valor total de ese flujo de bienes y servicios ascendía a USD.2.756 millones, mientras que para el 2018 sumó USD.26.739 millones, esto es 9 veces más que al inicio de la era democrática.

En el transcurso de estos 30 años, donde las tecnologías y las comunicaciones han facilitado enormemente el intercambio, la dinámica de la globalización y nuestro propio crecimiento económico, han llevado al país a mejorar su relacionamiento con el mundo.

Exportaciones: cambiamos productos, pero mantenemos destinos

Las exportaciones totales sumaron al 2018 USD.13.822 millones frente a los USD.1.732 millones de 1989, un crecimiento destacable.

Los datos disponibles de principios de la era democrática por niveles de procesamiento son los del año 1.994 cuando las exportaciones totales ascendían a USD.1.843,2 millones. En ellas las reexportaciones tenían el mayor peso: 55,8%, le seguían combustibles y energía con el 23,8% y los productos primarios con el 10%, entre los que destacaban la soja y el algodón que aun marcaba presencia.

Las manufacturas de origen agropecuario con el 7% del total exportado, las de origen industrial, con el 1,9% y “otros” con el 1,6%, completaban nuestras exportaciones.

Con el paso de los años, la estructura fue cambiando y si bien en el 2018 las reexportaciones con el 23,5% seguían teniendo el mayor peso en las exportaciones totales, las manufacturas de origen agropecuario ganaron presencia representando el 22,0%, así como también lo hicieron los productos primarios con una participación de 20,9%. Esto implica que 42,9% de nuestras exportaciones dependen de los resultados del sector primario.

Entre las manufacturas de origen agropecuario destacan la carne bovina envasada, la harina de soja y el aceite de la misma oleaginosa, en ese orden. Entre los productos primarios, por supuesto, los granos de soja siguen siendo el principal producto exportado con el 16% de las exportaciones totales, muy de lejos le siguen el maíz y el arroz, con participaciones de 1,6%, mientras que el algodón, antaño nuestro principal producto de exportación, casi no tiene participación.

Los combustibles y la energía han cedido lugar y su valor exportado representa solo el 15,3% del total. Sin embargo, en el 2018, exportamos bajo este rubro por USD.2.111 millones, y esto es más que el doble de lo exportado en 1994.

Analizando por destino, nuestros mercados principales siguen siendo los mismos, pero su importancia relativa ha cambiado. Brasil, sigue siendo nuestro principal socio comercial, pero de ser destino del 72,7% de nuestras exportaciones en 1994, recibió el 20,3% en el 2018. Argentina, por su parte, que recibió apenas el 5,5% de nuestros envíos en 1994, el año pasado fue destino del 16,7% de los mismos, debido a que la sequía afectó su producción y para cubrir las necesidades de su industria adquirió más de nuestros commodities, principalmente, la soja.

Con ellos y los otros países del Mercosur, el bloque recibió el 39,2% de nuestras exportaciones totales. Le siguen Resto de Aladi y la Unión Europea que recibieron el 6,4% y el 5,6% de las exportaciones paraguayas en el último año. Asia fue ganando presencia, y de recibir solo 1% de nuestras exportaciones en 1994, recibió el 6% en el 2018.

Importaciones: adquirimos más bienes intermedios y de capital

Al igual que las exportaciones, las importaciones totales también crecieron, sumando en el 2018 USD.12.918 millones mientras que en 1989 ascendían a USD.1.024 millones.

Considerando las importaciones totales de 1994 que ascendían a USD.3.603 millones para el análisis por tipo de bienes, se observa que la estructura también cambió: los bienes intermedios dieron el mayor salto en cuanto a participación, pasando del 12,7% de 1994 a 31,8% en el 2018; los bienes de capital también ganaron participación en el total importado, pasando de representar el 20,9% de las importaciones a tener un peso de 33,3% en las mismas.

En cuanto a origen de nuestras importaciones, Asia ganó relevancia y el año pasado nos proveyó el 36,3% de lo importado, mientras que en 1994 representó solo el 25%. Como bloque le sigue el Mercosur con el 32,3%, pero individualmente nuevamente Brasil tiene la mayor participación con el 21,7% y las importaciones desde Argentina representan el 9,6%, debido a que la misma fue cediendo lugar como proveedora de bienes y servicios.

Ante este panorama en el que nuestra manera de relacionarnos con los demás países ha cambiado, uno de los principales desafíos es ir migrando las exportaciones hacia productos con mayor valor agregado, que tengan menos dependencia del clima y que involucren el trabajo de más personas. Otro desafío sería ganar espacios en mercados que estén dispuestos a pagar más por nuestros productos. Por el lado de las importaciones, seguir adquiriendo cada vez más bienes de capital permitirá producir bienes y servicios de alto valor. En ambos casos, resulta necesario diversificar mercados para disminuir la dependencia de la economía de los grandes vecinos, cuyas crisis afectan a la economía nacional. Las acciones deben tender a mejorar nuestra inserción de manera a que beneficie a todos los paraguayos.

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