Gastronomía que se disfruta bajo faroles

Luque cuenta con restaurante de estilo vintage

Por Karen Martínez
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El emprendimiento gastronómico La Vieja Farola nació en el año 2013 en la ciudad de Luque, con el concepto de poder brindar a los clientes comodidad en un ambiente agradable y apto para todas las edades.

La idea surgió de dos amigos Julio Duarte Cabello, propietario y Gonzalo González como co propietario, luego de notar que en esa zona no existían tantos emprendimientos de este tipo y así de confortable.

“Decidí emprender por la pasión que me genera crear proyectos y poder desarrollarlos haciendo feliz también a otras familias. Tener una microempresa es una de las mayores satisfacciones para los propietarios y para los que mojan la camiseta desde adentro del negocio”, explicó González.
El sector gastronómico es una de las opciones más atrayentes a la hora de emprender, y una de las opciones más rentables. El joven mencionó que particularmente siempre tuvo un interés por este rubro, y siempre buscó oportunidades para hacer este tipo de negocios.

“Tuve la oportunidad de concretar un proyecto en conjunto con una persona que ya cuenta con experiencia en el negocio gastronómico. Como empresa gastronómica, ciertamente apuntamos a un número considerable de clientes, pero principalmente a un mercado de personas exigentes con el paladar”, señaló.

La Vieja Farola ofrece una amplia variedad en su menú, pero sus platos especiales son las pizzas, por ende, son los productos más solicitados, cuyos precios varían de acuerdo al tamaño y los sabores, desde G. 50 mil, hasta G. 70 mil.

La inversión para emprender este negocio inicialmente fue de G. 150 millones aproximadamente; de los cuales, el 60% fue destinado al montaje de la cocina e infraestructura en general.

Desde sus inicios, la marca fue evolucionando de manera muy positiva según aclaró González. Por el momento, la mipyme cuenta con la colaboración de 10 personas, 1 chef, 2 cocineros y 1 ayudante de cocina, otras 3 personas que se encargan de la atención al cliente, además de 1 cajero, y 2 personas encargadas de la administración.

“Cuando iniciamos el proyecto, el lugar donde nos ubicamos estaba lleno de faroles, y ese factor nos llevó a elegir el nombre de La Vieja Farola, por su connotación romántica, vintage, clásica, digamos que de ahí nació el nombre. Contar con un buen asesoramiento es otro factor importante a la hora de emprender”, finalizó el emprendedor.

Dependiendo del rubro al que se apunta, siempre es importante hacer un análisis de mercado para invertir, y trabajar sobre las debilidades y las fortalezas, ya sea del producto o del negocio.


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