¿Qué compramos? ¿qué vendemos? y ¿hacia dónde vamos?

Simón S. Zalimben, para
MCS Grupo Consultor

Economí[email protected]

 

El análisis del comercio internacional no es algo nuevo en el ámbito económico, es una rama de la economía que generalmente va muy de la mano de las finanzas internacionales. En su esencia más básica abarca el intercambio de bienes y/o servicios entre dos o más países, pero detrás del mismo tenemos regulaciones, leyes, acuerdos internacionales y políticas de comercialización entre países o bloques económicos.

Antecedentes

En este sentido un pilar es la balanza comercial, que es la diferencia entre las importaciones y las exportaciones de un país, y más adelante, se describirán algunas características de la paraguaya. Otro pilar es la balanza de pagos, que básicamente explica cómo se financia dicha balanza, o visto desde otra perspectiva más amplia, el flujo de esos recursos de importación, exportación y las transferencias financieras de un país.

La lógica tras las diferentes teorías de comercio internacional es que cada país produce en términos generales aquellos bienes en los que es eficiente y que con el excedente de la producción que es exportado, se pueden comprar otros bienes y/o servicios. Por ejemplo, nuestro país es bastante productivo en soja y energía, y dado que en la producción de ambos tenemos excedente, los exportamos y con esos ingresos podemos adquirir otros bienes, por ejemplo, los tractores, en lo cual, si bien se podrían producir o ya se producen localmente, no somos aún tan eficientes como otras naciones.

Alternativamente, ello permite al país comprar bienes -digamos- diferentes, y eso como consumidores nos permite mejorar nuestro bienestar social, económico y lo que se suele llamar el excedente del consumidor. Es más fácil de entender esto diciendo que esperábamos un plato regular de pasta con una salsa, pero en realidad consumimos una pasta fresca deliciosa elaborada por un chef, con los mejores ingredientes, y con el mejor servicio; esa diferencia entre lo que esperábamos y lo que recibimos sería el excedente del consumidor.

¿Qué compramos y qué vendemos?

En Paraguay, si analizamos los últimos 10 años podemos apreciar que tenemos “saldo positivo”, en la balanza comercial, es decir las exportaciones en valor FOB son superiores a las importaciones.

Debemos destacar que nuestro país exporta productos primarios o con baja industrialización y compra principalmente bienes de capital como maquinarias e hidrocarburos. Y, para dar un ejemplo, no es lo mismo el “valor en dólares FOB” de cinco toneladas de soja, que el valor de cinco toneladas de tractores.

Como cualquier cuenta básica, el ingreso total es precio por cantidad, entonces la paradoja es respondida principalmente por la productividad del país, y la dependencia a los precios internacionales. También debemos considerar que, al producir principalmente estos bienes y energía, tenemos una alta dependencia climática.

El saldo promedio del periodo 2008 – 2018 es USD.1.175 millones FOB. Esta cifra puede sonar alta, pero si la analizamos como proporción del PIB corriente promedio representa el 3,4%. Además, el saldo fue cayendo en los últimos 3 años, principalmente porque las importaciones fueron creciendo con relación a las exportaciones.

¿A quiénes compramos?

Importamos de dos bloques comerciales ASIA, y Mercosur. En el 2018 el primero significó 38% del total y el segundo 34%, le sigue la Unión Europea con un 11%.

Importamos de China maquinarias, motores, aparatos, repuestos y accesorios de maquinarias.

De Brasil durante el año 2018 importamos un poco más del doble que Argentina, (USD.2.801 millones vs USD.1.238 millones) y los rubros fueron bienes de consumo e intermedios, seguidos de maquinarias.

De la Unión Europea se destacan los Países Bajos USD.477 millones y el 87% de ese valor fueron combustibles y lubricantes. Le sigue Alemania con USD.267 millones, de los que el 58% corresponde a aparatos, maquinarias, motores, elementos de transporte y accesorios; y 16% a productos químicos y farmacéuticos.

¿A quiénes vendemos?

En el 2018, el Mercosur recibió aproximadamente el 59% de nuestras exportaciones; le siguen con 9% cada uno los siguientes bloques: Asia (India e Israel), Resto de Europa (Rusia y Turquía), y resto de ALADI (Chile y Perú como principales destinos), y la Unión Europea.

A Brasil exportamos por un valor total de USD.2812 millones de los que 58% corresponde a combustibles y aceites minerales, y le siguen los cereales con 11%.

A Argentina exportamos por valor de USD.2.306 millones, de los que 66% son semillas, frutos oleaginosos y 20% son combustibles y aceites minerales.

¿Hacia dónde vamos?

Proyecciones como las de la Unidad de Inteligencia de The Economist estiman que el guaraní se depreciará entre un 2% a 3% para fines de este año lo que beneficia a las exportaciones, pero en realidad esto dependerá de la política exterior americana y de la estabilidad de los mercados regionales.

El superávit en cuenta corriente sería de alrededor de 1,5% del PIB, siguiendo el mismo comportamiento de los años anteriores por un fuerte componente del superávit comercial de las exportaciones agrícolas. Aquí se deberá observar la relación de precios de éstos commodities, versus la volatilidad de los precios del petróleo, en donde somos importadores netos.

El desarrollo de las maquilas continuará con su ritmo de crecimiento, cuyo principal destino es el mercado brasileño, pero esto estará sujeto a revisión de acuerdo a como sea planteado el paquete de reformas fiscales, las cuales no prevén mayores cambios en este ámbito.

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