Ejercer el éxito tras una carrera de méritos

Ferrere Abogados

Ferrere Abogados es uno de los pocos estudios jurídicos del país que desarrollan una política meritocrática y de equidad en su plantilla laboral. Es una multinacional que forja su identidad otorgando espacios de liderazgo a mujeres con perfiles de alta competencia, como el de Marysol Estigarribia y Verónica Franco, abogadas que integran el clan de cinco socios de la sede de Paraguay. A nivel regional Ferrere cuenta con un Comité de Diversidad, y también impulsa prácticas ejemplares en pos de una mayor participación de las mujeres, junto con la ONU. “El estudio, a nivel regional tiene un porcentaje de mujeres muy alto, y eso viene desde el fundador, que decía que las mujeres hacían una parte importante, pero lo lindo es que nosotros vivimos impulsando eso”, indicó Franco.

Por un lado, Estigarribia llegó a la compañía con experiencia en el campo de las telecomunicaciones, área en la que se desempeñó a su entrada. Luego de esto, empezó a desarrollarse en el campo laboral, en donde hoy se especializa.

La abogada cuenta que ingresó al cuerpo de abogados cuando aún era muy joven, y a esto se sumaba que a poco de incorporarse, quedó embarazada de su segunda hija, pero esto no le impidió abocarse en la creación de, en aquel entonces, el departamento laboral del estudio. “Fue muy lindo, no lo veo como algo complicado porque podía compartir con mi hija, y al mismo tiempo yo seguía desarrollándome”, confesó la abogada con una carrera de 11 años en su compañía.

“Siempre fui curiosa, inquieta, me gustaban los desafíos”, comentó. Las puertas que se le fueron abriendo en el camino, no los vio como un desafío, sino como una oportunidad de seguir creciendo. Estudiar más y capacitarse fue la clave para equiparar “lo que no tenía en edad y experiencia”, según comentó.
Por su parte, Verónica Franco se especializó en el derecho corporativo en una carrera de ocho años en Ferrere y un máster en Derecho en la Universidad de Columbia de Nueva York, además de pasar por otras empresas en donde también adquirió experiencia. Pese a que en su organización actual no percibe distinciones, reconoce que hay un largo camino por recorrer para las mujeres.

Recordó que en su experiencia, un gran desafío para las abogadas ganarse espacios cuando predominan figuras masculinas. “Me di cuenta de que hay una gran diferencia, y existe, pero hoy me toca estar en una organización realmente las cosas se tratan de manera diferente”, apuntó.

Afirmó también que para que esto cambie, falta que las mujeres se animen a estar en posiciones de jerarquía, y por otro lado las compañías deben extender más oportunidades.

“Existe talento femenino, lo que falta es que terminen de animarse y decidirse al cien por ciento”, agregó Franco reconociendo que el reto es más grande por los roles que cada una debe cumplir en el plano personal.

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