¿Qué puedo leer?

Cómo iniciar el hábito de la lectura a cualquier edad

POR FERNANDO BENÍTEZ MOREIRA

¿Qué me recomendás leer? Necesito un libro que me atrape. Si me dieran un dólar por cada vez que escuché esto, hoy estaría en la lista de Forbes 500. El problema es que existen tantas respuestas como personas pregunten. ¿Cómo podría saber yo lo que resulta atrapante para alguien que no conozco? Y aún si lo conociera, no podría saber cuáles son sus pens­amientos más íntimos y, por tal causa, sus gustos. Leer (de forma habitual) es algo que puede darse de muchas formas.

Algunos ya sienten esa curiosidad desde pequeños y quizás tuvieron a mano una pequeña biblioteca en la casa o en la escuela. Sin embargo, muchas perso­nas nunca sintieron esa curiosidad y al llegar a una edad adulta comprenden los beneficios de la lectura y preten­den rendir esa materia pendiente.

Pues déjenme decirles que no hay fórmulas mágicas. Leer conlleva un esfuerzo, no porque sea aburrido, sino porque se trata de absorber el conocimiento a través de la palabra escrita, lo que hace al proceso más lento. Si uno no tiene interés en incorporar esos conocimientos, ningún sentido tiene la lectura de por sí.

Es fundamental tener la convicción de cuan provechoso y entretenido es leer. Luego hacer un trabajo progresivo, en el que se lea de a poco: primero una pequeña cantidad de páginas por día y que ese proceso vaya en crecimiento constante.

Es recomendable ir por caminos conocidos ya la familiaridad nos ayuda a ‘digerir’ mejor. Entonces si nos gustan las películas de ac­ción y misterio, busquemos buenos thrillers; si nos interesa el crecimiento personal, la gama de autoayuda es inmensa; si nos gusta la comedia, les aseguro que hay buenísimos autores cuyo humor (que se completa con la complicidad del lector) llenarán sus expec­tativas. De allí en más es cuestión de descu­brir todo un mundo de nuevas experiencias, comprendiendo que el libro es el camino más adecuado para el desarrollo personal.

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