Cómo armar un portafolio de inversión

Estructurarlo es una tarea delicada en la que entran a jugar diferentes variables. De su diseño dependerá que la relación en tre riesgo y rendimiento sea la mejor en función de nuestros objetivos.

FRANCISCO GÓMEZ
CEO FORTALEZA

Para alcanzar la libertad financiera, además de ahorrar, es importante invertir. Algo que puede sonar muy lejano, pero que en realidad no lo es. No es necesario contar con una gran suma de dinero para comenzar a hacerlo. Lo que sí es clave es comprender que es un portafolio de inversión, y cómo conformarlo.

Se denomina portafolio o cartera de in­versión al conjunto de activos financie­ros en los que una persona o empresa decide ingresar su dinero. Estructurarlo es una tarea delicada en la que entran a jugar diferentes variables. De su diseño dependerá que la relación entre riesgo y rendimiento sea la mejor en función de nuestros objetivos. A continuación, algu­nos tips para crear una cartera exitosa.

Estudiar el terreno. Analizar el mercado de capitales nos ayudará determinar en qué nos conviene invertir y en qué no. Además, nos permitirá identificar opor­tunidades y mitigar riesgos.

Diseñar una estrategia sólida. Para salir al mercado de inversiones debemos tener una hoja de ruta; es decir, una estrate­gia, que es la que después se traduce en nuestro portafolio. Esto conlleva tener definidas nuestras metas, el tiempo en el que queremos lograrlas y los movimien­tos que vamos a llevar a cabo para conse­guirlas, así como los riesgos que estemos dispuestos a asumir.

Diversificar. Este es un concepto que de­bemos tener siempre muy presente. Una cartera bien armada conjuga diferentes tipos de instrumentos. A esto, popular­mente se le llama poner los huevos en diferentes canastas. De esta manera, va­mos equilibrando las debilidades de cada instrumento.

Es aconsejable dividir el capital en tres partes. En primer lugar, reservar una parte para eventos desfavorables normales que puedan surgir. A su vez, destinar una segunda parte a ins­trumentos de renta fija, aquellos so­bre los que conocemos de antemano su rentabilidad, y una tercera, a los de renta variable, cuya rentabilidad no es conocida y presenta volatilidades.

Tener en cuenta nuestro perfil. Todos tenemos un perfil de inversor. Los agre­sivos son los que están dispuestos a to­mar mayores riesgos; los conservadores, aquellos más cautos; y los moderados, que son los que se encuentran en un punto medio entre los anteriores. Esto teniendo en cuenta que la premisa es “a mayor riesgo, mayo rentabilidad”. El perfil de cada uno sirve como punto de partida a la hora de diseñar un portafolio acorde a las expectativas y necesidades de cada uno.

Contar con asesoría. Armar un portafolio adecuado requiere de la ayuda de exper­tos. Existen profesionales que se abocan exclusivamente a diseñar estos poratfo­lios y a administrarlos. Ellos conocen a fondo el mercado y saben cómo evaluar el perfil de cada uno.

INMUEBLES: FUNDAMENTALES EN TODA CARTERA DE INVERSIÓN

Los bienes raíces son instrumentos con los que toda cartera debería contar, debi­do a que ofrecen numerosas e importan­tes ventajas. Entre ellas, que son de bajo riesgo y hacen que el capital crezca, ya que continuamente incrementan su va­lor y tienen la potencialidad de dar una renta a través del alquiler.

Fortaleza ofrece una modalidad de aho­rro en ladrillos que hace que adquirir un inmueble sea mucho más accesible. El sistema se basa en que diferentes inver­sores aportan una cuota fija mensual, que se utiliza para la construcción de edi­ficios de departamentos. Los inversores toman posesión de las unidades luego de un plazo determinado de tiempo.

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