Fisicoculturismo: entrenando el cuerpo y la mente

Los cambios notorios aparecen a las 6 u 8 semanas

Ser fisiculturista va más allá del entrena­miento duro. Es ne­cesario escoger los mejores ejercicios, trabajar en los intervalos correctos de repeticiones, dormir lo suficiente y seleccionar ali­mentos nutritivos.

“Nadie se convierte en fi­siculturista de la noche a la mañana, es importante tener paciencia, ser perse­verantes y elegir correcta­mente quién va a asesorar­los”, explicó el entrenador Hernán Herrera.

Agregó que primeramente se debe observar el historial del entrenador: estudios y experiencia en el rubro, para no poner en riesgo la salud e integridad física.

EVITAR LESIONES

Asimismo, afirmó que se deben seguir algunas in­dicaciones en el gimnasio para evitar que el deportis­ta se lastime.

“Lo más común: la falta de entrada en calor, el famoso calentamiento. Se debe rea­lizar de forma global, que es cuando se mueve todo el cuerpo, es recomendable cinta o elíptica, y analítico, que sería el músculo foco a entrenar”, señaló Herrera.

Además, si se desea la ma­yor contracción muscular, es importante llevar a cabo el movimiento exacto del ejercicio, no sirve levantar mucho peso si no se hace de manera correcta.

El descanso y la alimenta­ción son fundamentales no solo para evitar lesiones, sino para que los músculos puedan crecer y también bajar el porcentaje de tejido adiposo.

“Si no consumimos lo que el músculo requiere para su recuperación y poste­rior crecimiento, no se ob­tendrá el 100% de los re­sultados esperados. En el descanso también se que­ma grasa, de 6 a 8 horas de sueño es lo recomenda­ble”, resaltó el atleta.

ENTRENAMIENTO

El profesional comentó que para trabajar en base a la rutina y la intensidad del entrenamiento, hay que tener en cuenta si el alum­no es principiante o no, y si presenta una lesión o difi­cultad física, para así aislar la zona afectada hasta su completa recuperación.

“Realizo el control de mis estudiantes de forma sema­nal o cada 15 días, depen­diendo de las circunstan­cias. Normalmente tarda de 6 a 8 semanas para que el deportista se de cuenta de los resultados, pero el cuerpo cambia desde la primera semana que se rea­lizan actividades físicas y se sigue una alimentación balanceada”, precisó el en­trenador.

ESTILO DE VIDA

Entre los beneficios que ofrece el entrenamiento se pueden destacar el aumen­to de la autoestima y la me­joría a nivel emocional.

“Cambia la manera de pen­sar y se da un giro muy im­portante a nivel de salud. En ocasiones he tenido alumnos con problemas de colesterol, llegan con análi­sis totalmente alterados, y al pasar el tiempo se recu­peran”, aseguró.

Finalmente, expresó que en este deporte se hace un sacrificio tanto físico como mental. “Nos fortalece como persona si logramos plasmar en el día a día los valores que enseña. En cualquier lugar, ya sea en el trabajo, en algún proyecto o una meta a alcanzar, nos va a ser de mucha ayuda”.

 

También podría gustarte