“La espera”, una obra para reflexionar

Entradas a la venta en RED UTS

Tres hermanos afec­tados por la pérdi­da de su padre, la esposa de uno de ellos y un enfermero se en­frentarán unos a otros por acontecimientos del pasa­do y bienes materiales.

“La espera” es la tragicome­dia que bajo la dirección de Vivi Amaral con drama­turgia de Natalia Benítez invita al público del 4 al 26 de mayo a la Sala Molière de la Alianza Francesa, para divertirse y reflexionar so­bre un momento difícil que pone en evidencia no solo la ambición, sino las fragili­dades de los personajes.

Carlos Ortellado, Félix Me­dina, Antonella Zaldívar, Sandra Flecha y Diego Mongelós serán los actores que darán vida a Raúl, Gui­llermo, Mercedes, Dolores y Gabriel, respectivamente.

“La obra cuenta el comien­zo de una disputa por los bienes y la herencia. En medio del acto de dar se­pultura y hacer una buena despedida a un familiar, surgen acciones absurdas y hasta se cae en el humor negro”, comentó la directo­ra Vivi Amaral.

Asimismo explicó que tra­tar el tema de la muerte es una idea que tenía hace al­gún tiempo, un asunto que está presente, pero siempre agarra de sorpresa.

“Natalia Benítez se encargó de dar la estructura y armar toda la obra. La escenogra­fía es muy minimalista, parte de la casa donde vivía el padre. La Sala Molière cuenta con 232 butacas. Es­tuvimos ensayando apro­ximadamente 3 o 4 meses, nos acercamos al texto, tra­bajamos con los personajes poco a poco. Realmente fue un proceso muy enrique­cedor, cada uno de ellos aportó mucho hasta llegar al producto final”, señaló.

Por su parte, el actor Félix Medina resaltó que el tra­bajo se facilitó por el hecho de trabajar con profesiona­les de primer nivel. “Fue un ambiente de cercanía, hemos trabajado juntos o coincidido en talleres de actuación, todo ello ofrece seguridad y comodidad”.

Destacó que en una obra donde el contexto es ab­surdo o caótico, su perso­naje es el que debe tener más equilibrio. “Tuve que trabajar con otro lenguaje verbal y corporal, es el más humano y desinteresado. El público podrá ver una obra entretenida y reflexiva”.

Finalmente resaltó que cada personaje es un de­safío. “Para darle vida al personaje, uno va viendo qué elementos de la drama­turgia le son comunes y qué agregarle”, concluyó.

También podría gustarte