“Ni un guaraní más para el Estado”

“Hasta que dejen de derrochar, ni un guaraní más para el Estado”. Este clamor se levanta en medio de anuncios sobre aumento de impuestos.

“Hasta que dejen de derrochar, ni un guaraní más para el Estado”.

Este lema comienza a leerse y difundirse cada vez con más intensidad, sobre todo cuando se anuncian rimbombantes “reformas” en el siste­ma tributario que en realidad no es sino un nuevo golpe al bolsillo exangüe del ciudadano.

Es un producto direc­to de la indignación que produce ver cómo políticos angurrientos e inescrupulosos engan­chan a hijos, parientes y entenados en las planillas de gastos del Estado.

El aguantadero más vergonzoso de estos buitres es el Congreso, en donde se ha perdido por completo el sentido de la decencia y hasta del pudor más básico.

Hagamos algunas compa­raciones para medir el es­candaloso derroche de va­liosos recursos del tesoro.

Universidad Nacional de Asunción: sueldo, Gs. 5.200.000; cargo, docen­te investigador. Congreso Nacional: sueldo, Gs. 18.500.000; cargo… hija del legislador Celso Maldonado. UNA: sueldo, Gs. 4.600.000; cargo, do­cente técnico. Congreso: sueldo, Gs. 10.300.000; cargo… hermano del diputado Antonio Bu­zarquis. UNA: sueldo, Gs. 5.500.000; cargo, docente con título universitario. Congreso: sueldo, Gs. 9.100.000; cargo… hija del diputado Blas Lanzoni.

¿Hace falta seguir? Es tan repulsivo tener que hacer estas comparaciones que escribirlas se vuelve casi un trabajo insalubre.

Pero es necesario hacerlo una y otra vez hasta que alguna vez se detenga este desfile de depredadores de las arcas del Estado, mantenidas a duras penas en medio de una economía que enfrenta un semestre de retracción y que nada hace suponer que las cosas irán mejor el segundo. Claro que para remediar este desastre haría falta un liderazgo firme y decidido al frente del país, cosa que por ahora no se ve.

Así que no tenemos otra alternativa que seguir martillando el yunque hasta que duela.

También podría gustarte