Sigue la confianza en el país…

PwC Paraguay

Por Daiana Coronel
Gerente del Club Económico y Encuesta Salarial

Juan Ignacio Tellechea
Gerente del Departamento de Impuestos y Legales

 

Los últimos datos publicados por el Banco Central del Paraguay (BCP) indican una menor actividad económica. Así, al mes de febrero del 2019 el Indicador Mensual de Actividad Económica de Paraguay (IMAEP) presentó una caída acumulada del -1,2%, debido al menor dinamismo de algunos sectores como son el primario, manufacturas, construcción y energía eléctrica. Mientras que; el Estimador de Cifra de Negocios (ECN) presentó una variación del 1,3%.

Por otro lado, el Club Económico de PwC Paraguay, ha realizado en el mes de febrero la 38° medición de la Encuesta de Tendencia de Negocios (BTS, por sus siglas en ingles), con una participación de más de 200 empresas.

Los principales resultados de la encuesta arrojan que, en general, para el periodo noviembre/2018- febrero/2019 fueron observados menores niveles de producción/ventas respecto al periodo julio – octubre/2018. Los cinco sectores encuestados (agropecuario, comercial, construcción y servicios) indicaron menores niveles de actividad en dicho periodo. En concordancia con los datos publicados por el BCP y comentados más arriba.

Sin embargo, la perspectiva de los empresarios y/o ejecutivos encuestados en cuanto a la producción/ventas para el cuatrimestre actual (marzo-junio/2019) es de que permanecerá estable o mejorará para todos los sectores, lo que indicaría que la menor dinámica es, en la percepción del sector privado, temporal.

Variables como competencia, incertidumbre en el entorno económico y corrupción fueron indicadas por los ejecutivos y/o empresarios como limitantes para el crecimiento de las empresas. Y en menor medida, escasez de insumos, equipamientos inadecuados y escasez de mano de obra. Es importante destacar que la incertidumbre en el entorno económico viene perdiendo posiciones pasando a segundo factor de relevancia, causado en partes, por la menor dependencia de la economía paraguaya frente a las turbulencias presentadas por las economías vecinas.

 Así el índice de Índice de Confianza Empresarial (ICE) sigue siendo positivo y se posiciona dentro de un rango considerado como de optimismo discreto y ha permanecido en este nivel de percepción desde inicios del año 2018.

De hecho, si observamos la serie histórica, la confianza de los empresarios siempre fue positiva y está en concordancia con las diferentes medidas de política económica implementadas a lo largo de los años que buscan mantener la estabilidad macroeconómica y las diferentes leyes que fomentan a la inversión, sumados a una carga impositiva baja y mano de obra joven, han establecido un escenario macroeconómico tal que, no solo para los inversionistas extranjeros Paraguay sea atractivo, sino que también para las empresas locales.

Considerando los últimos datos publicados por el BCP y la opinión de los empresarios y/o ejecutivos y un exhaustivo análisis de la coyuntura tanto interna como externa, el Club Económico de PwC estima que el PIB para el 2019 podría ubicarse entre el 2,5%-3,5%. Del mismo modo esperamos una tasa de inflación dentro de las metas establecidas por el BCP y un tipo de cambio que rondaría entre PYG/USD 5.900 – 6.400.

Para los años venideros, para que Paraguay pueda lograr tasas de crecimiento por encima del 4,5%, y que las mismas no sean causadas por un efecto rebote del sector agrícola, será necesario que Paraguay pueda “reinventarse”. Con la macroeconomía en orden, es el momento de empezar reformas más profundas.

Es por esto, que el Gobierno ha empezado a tomar medidas desde el punto de vista jurídico y fiscal, tales como el canje de acciones al portador por acciones nominativas, firmas de convenios internacionales para evitar la doble tributación e intercambio de información entre las Autoridades Fiscales, la implementación del Sistema de Facturación Electrónica Nacional (SIFEN) y el estudio de un proyecto de reforma tributaria.

Sin entrar a evaluar dichas medidas y su profundidad e impacto, es destacable, que en general, tienen la finalidad de incrementar la transparencia y brindar mayor confiabilidad a los inversores (tanto locales como extranjeros), desde el punto de vista fiscal y jurídico.

Adicionalmente, las citadas medidas son consideradas entre otros factores, como preponderantes para alcanzar el tan ansiado grado inversor, lo cual brindará también una mayor exposición internacional para la captación de inversión extranjera.

En virtud de los comentarios expuestos, queda en evidencia que Paraguay está siendo ejemplo de orden en términos macroeconómicos, y así como pasan con las empresas que tienen que estar en constante innovación, lo mismo pasa en términos país, donde la coordinación entre sector público y sector privado es fundamental para lograr el crecimiento y desarrollo económico deseado.

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