Vestirse para trabajar con Anne Wintour

Por Stephanie Hoeckle Directora de Oui Oui
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¿Qué debería ponerme para una entrevista de trabajo con Anne Wintour? ¡Creo que revolvería mi placard cien veces antes de tomar una decisión! Por suerte, esa pregunta ya fue contestada por la mismísima editora en jefe de la revista Vogue para la nueva serie de videos llamada Go Ask Anna, que se puede ver en Youtube. En cada entrega, que dura apenas unos minutos, la gurú de la moda responde a distintas consultas que le hacen todo tipo de personas desde la calle o en sus trabajos.

Volvamos a la pregunta inicial: ¿Qué ponerse para causar una buena impresión en la mujer más influyente de la moda? Ella se acomoda sus grandes lentes oscuros y no da más vueltas para responder: “Es muy interesante… a veces sientes que están usando ropa que compraron la misma mañana de la entrevista, o tal vez la noche anterior, y no algo que se adapte a su personalidad, a quiénes son”.

Lo que todos deberían saber, en palabras de Wintour, sean entrevistados en Vogue o para cualquier otro trabajo, es que no se los contratará por su guardarropa sino por lo que son como personas y lo que saben hacer como profesionales.

“Tenés que vestirte para vos mismo”, aconseja la editora, quien inspiró el personaje de Miranda Priestly, en la película El diablo viste a la moda (2006). Cien por ciento de acuerdo con ella. ¿Para qué llevar un atuendo que no va contigo o que no te representa? Ya es un mal comienzo frente al espejo laboral. Sin embargo, eso no quiere decir que asistas a tu primera entrevista con la ropa de todos los días. Es posible encontrar un justo equilibro entre sentirse auténtica y mostrarse profesional.

La profesión

Sabemos que cada profesión cuenta con su propio código de vestimenta y que, a la vez, cada mujer tiene una manera de ser que se refleja en su look. Hay personas, extrovertidas, reservadas, prácticas, serias, relajadas… Respetando cada estilo, las mujeres que trabajan en el ámbito financiero, por ejemplo, llevan un outfit formal: trajecito sastre, jumpsuit, vestido clásico, pantalones o falda con camisa…

Si, en cambio, sos diseñadora, publicista, fotógrafa o realizás una actividad relacionada con la creatividad y el arte, hay más licencias a la hora de vestirse, ya que son profesiones en las que una se proyecta como innovadora. Aun así, a una entrevista se podría ir vestida de manera formal y arreglada, pero con algún detalle inesperado, aunque sin estridencias.

Puede resultar útil fijarse en la página web o en las redes sociales de la empresa antes de la cita. Datos, imágenes, colores y lenguaje te darán una idea de su cultura corporativa y, tal vez, te sirvan para elegir un atuendo acorde sin perder tu estilo.

Los colores

“Ni total black ni total white” recomiendan las asesoras de imagen, por lo que habrá que hacerles caso. En lo demás, no hay colores para una profesión u otra, así que es cuestión de aprovechar los que te favorezcan. La tendencia, sin embargo, es llevar tonos neutros y lisos con algún detalle en un color vivo, como el verde menta, por ejemplo, que es uno de los tonos de la temporada otoño invierno. Se aconseja, además, evitar la mezcla excesiva de colores y de texturas, al igual que los tonos fluo por más vanguardista que sea el trabajo al que aspirás.

Nada de excesos

Aunque el ambiente laboral sea informal, es mejor no presentarse a la primera entrevista de trabajo llevando camisetas con leyendas. Además, los escotes pronunciados, las transparencias, las minifaldas, los tacos muy altos, las pestañas postizas o el exceso de maquillaje, perfume o de accesorios no harán otra cosa que desviar la atención cuando lo esencial es concentrarse en tus habilidades y aptitudes.

Otro consejo es tener cuidado con la ropa y los calzados nuevos. Si vas a comprarte unos zapatos para la entrevista, es mejor que lo hagas con tiempo y los uses antes para acostumbrarte a ellos. No sea que por una ampolla termines caminando raro y con cara de dolor.

Pulcritud

Cuando entrevisto a una persona para un cargo laboral, antes que fijarme en su estilo de vestir, me detengo en su aspecto. Las manos cuidadas, un poco de maquillaje, el cabello arreglado (no necesariamente de peluquería sino limpio y peinado), la ropa bien puesta y los zapatos en buen estado hablan mejor que un outfit de última moda.

No voy a olvidar la vez que encontré a una postulante cortándose las uñas mientras esperaba su turno para la entrevista y otra que se sacaba y se ponía los zapatos cuando hablaba. Son malos modales que te llevan a rechazar un currículo casi sin mirarlo. No quisiera pensar en la cara que hubiera puesto Anna Wintour si las veía.

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