Deuda del campo suma US$ 2.800 millones

 

La recesión econó­mica por la que atraviesa el sector productivo y el país será bastante prolongada según la Unión de Gremios de la Producción y la Cáma­ra Paraguaya de Exporta­dores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

Los relevamientos indi­can que la producción de soja rondaría apenas 7.854.600 toneladas y la cantidad de dinero que dejaría de ingresar al país pasó de US$ 1.160 millones a US$ 1.340 millones. Esto, sumado a los bajos precios y a los problemas inter­nacionales que frenan el comercio de la oleaginosa dejan un mal panorama que duraría por lo menos dos años, según apuntan las organizaciones pro­ductivas.

Ante esta situación la deuda del campo va en aumento, la misma totaliza unos US$ 2.800 millones, correspon­diente a más de 50 mil pro­ductores y, los referentes del sector de la producción quienes afirman que éstos productores estarían nece­sitando refinanciar sus deu­das por la grave situación que atraviesan debido a la caída de los precios inter­nacionales y la muy mala cosecha de soja.

“Es un año complicado para el campo, venimos de 4 años con ajustes de precios pero con buenos rendi­mientos, el último impacto del clima en contra de la producción fue en el 2012 que tuvimos una fuerte sequía, en el 2013 tuvimos recuperación en un escena­rio de precios buenos y des­pués de 7 años el escenario es de impacto climático negativo que afecta los ren­dimientos de soja”, indicó Héctor Cristaldo, presidente de la Unión de Gremios de la Producción.

Por su parte, Luis Cubilla, asesor de la Capeco, sostuvo que, “tuvimos una cosecha realmente mala, después de muchos años no logra­mos las metas que nos pu­simos de manera a que ya se está sintiendo un receso importante en todos los ni­veles lo que demuestra que la soja también acompañó el problema de la carne pero principalmente la soja hace que el movimiento de la economía sea demasiado importante, un año malo para la soja es un año malo para todos”, explicó.

Además los precios de la oleaginosa se encuentran 20% más bajos que en años anteriores, lo que re­presenta una gran pérdida para el agricultor que ten­drá que rever su situación financiera.

“Esta zafra nos fue muy mal, las tres variables que hacen la rentabilidad de la actividad se dieron en con­tra, sembramos con altos costos de insumos, tuvi­mos por el impacto del cli­ma una baja productividad, solo 116 kilos por hectárea y los precios más bajos en los últimos 11 años, todo salió mal y arrojan estos resulta­dos, antes cosechábamos por encima de los 10 mi­llones de toneladas, ahora estamos por debajo de las 8 millones y eso significa una pérdida del 23% en producción por efecto de la sequía. En cuanto a precios estamos un 20% menos en comparación a la zafra pa­sada y en ingreso de divisas la estimación que tenemos es de 1.340 millones de dólares menos que el año pasado”, sentenció Héctor Cristaldo.

Los precios se proyectan en baja durante todo este año hasta julio del año que vie­ne, según las cotizaciones de la Bolsa de Chicago. Esto agrava la situación para los productores, además de los conflictos político-comer­ciales entre Estados Unidos y China.

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