Torpe intento de callar a la prensa

No estamos en 1995 cuando el sistema financiero explotó. Aquel sí fue un auténtico pánico que se llevó a la tumba ahorros de muchísima gente".

Según el diputado Walter Harms, la película “Mary Poppins” brinda un buen ejemplo de cómo se origi­na una corrida bancaria. Nos fue imposible resistir­nos a reproducir esta cita incluida en los conside­randos del proyecto de ley “que tipifica el pánico financiero” porque hasta llegar a ese punto (página 2 de la “exposición de motivos”), creíamos que se trataba de un intento serio de infectar el Código Penal con artículos liberticidas y atentatorios contra el ejercicio del periodismo. Pero dudamos que este mamarrachesco proyecto avance en el Congreso, salvo que todos sus miembros hayan perdido el sentido del ridículo.

De cualquier manera, debemos estar atentos. Grotesca o no, la iniciativa propone penas carcelarias de hasta cinco años por la divulgación de hechos parcial o totalmente falsos que afecten la credibilidad o estabilidad de una o más entidades financieras… etc.

El proyectista transita el mismo camino de otros que ya lo antecedieron plantando la idea de que se está intentando desatar una corrida bancaria. Ya lo dijimos el viernes pasa­do. No estamos en 1995 cuando el sistema finan­ciero explotó. Aquel sí fue un auténtico pánico que se llevó a la tumba una gran cantidad de bancos, financieras y ahorros de la gente. Hoy se habla de sólo una entidad bajo la mira de la justicia brasileña ante la que se apresta a declarar un arrepentido que tiene mucho que contar sobre el “dolarducto” Asunción- San Paulo-Asunción.

Una cosa es la estabili­dad de los bancos y otra muy distinta los delitos financieros. El diputado debería recordar que cuando la prensa investigó en 2015 a una financiera sospechada de irregulari­dades, hubo un vendaval de protestas y amenazas. Hoy, la entidad es historia, liquidada por el BCP.

Un poco más de ri­gor, honorables.


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