La caducidad en el contrato de seguros

Por Guillermo Fronciani
Abogado

 

La caducidad es un término que proviene del latín caducus que significa “que cae”, y materia de seguros es pues eso, el decaimiento del derecho del asegurado por la inejecución de una carga u obligación que le tiene impuesta en el contrato celebrado.

El Articulo 1579 del Código Civil expresa: “…Cuando por este Código no se ha determinado el efecto del incumplimiento de una carga u obligación impuesta al asegurado, puede convenirse la caducidad de los derechos de éste, si el incumplimiento obedece a su culpa o negligencia, de acuerdo con el siguiente régimen: a) si la carga u obligación debe cumplirse antes del siniestro, el asegurador deberá alegar la caducidad dentro del mes de conocido el incumplimiento. Cuando el siniestro ocurre antes de que el asegurador alegue la caducidad, sólo se deberá la prestación si el incumplimiento no influyó en el acaecimiento del siniestro, o en la extensión de la obligación del asegurador; y b) si la carga u obligación debe ejecutarse después del siniestro, el asegurador se libera por el incumplimiento si el mismo influyó en la extensión de la obligación asumida. En caso de caducidad corresponde al asegurador la prima por el periodo en curso al tiempo en que conoció el incumplimiento de la obligación o carga…”

 

La principal característica de la caducidad es la culpa del asegurado. Actúa “preventivamente” para este en cuanto a que debe ejecutar sus cargas ante la probabilidad de perdida de sus derechos por su propia inobservancia y a su vez actúa como “defensa” para el asegurador en cuanto hace efectivo su uso frente al asegurado cuando se dé el incumplimiento de las cargas previstas para este en el contrato celebrado.

Como vemos en el artículo del Código citado, este indica dos situaciones; a) si la carga u obligación debe cumplirse antes del siniestro y,  b) si la carga u obligación debe ejecutarse después del siniestro. En el primer caso es el asegurador el que debe alegar la caducidad y la norma establece un plazo “dentro del mes” para alegar. Un ejemplo seria en un seguro de incendio por declaración mensual y el asegurado no declara su existencia en los plazos establecidos en la póliza. El incumplimiento en este caso tiene consecuencias en el caso de producirse un siniestro puesto que el asegurador no tenía conocimiento de la existencia y tampoco pudo cobrar la prima por el valor en riesgo. En el segundo caso el siniestro ya ocurrió y el asegurado tiene ciertas obligaciones que cumplir, por ejemplo la denuncia del siniestro en el plazo de los tres días de conocerlo (Art. 1589);  el proveer la información necesaria para verificar el siniestro (Art. 1589), o el salvamento de los restos (Art. 1610), entre otros.

Por tanto, en ambos casos  poseen los dos elementos esenciales: a) La culpa del asegurado y,  b) El incumplimiento de la carga que influye en la extensión de la obligación del asegurador,  y en ambas situaciones la norma impone la caducidad de los derechos del asegurado si el incumplimiento de la carga obedece a su culpa o negligencia.

Pero es importante distinguir la caducidad de la exclusión de cobertura. Esta última se refiere a riesgos,  previamente excluidos de la póliza al contratar y donde el asegurado no tiene derecho a exigir el pago de los daños en caso de un siniestro porque ese riesgo nunca estuvo cubierto contractualmente, ya que el asegurador aclaro de antemano en la suscripción  que no lo cubriría, y dejo expresamente escrito en los textos de póliza  y más aún, no  percibió primas por ello.

Al declararse la caducidad, no se produce la nulidad o la rescisión del contrato. Al estar referido a un siniestro especifico, tiene efecto solo para ese siniestro, que al no cumplir el asegurado con una carga u obligación, que le impone el contrato,  antes de que se haya producido o después, pierde el derecho a la indemnización. Pero sigue vigente el contrato para futuro y pueden llegar a ocurrir otros siniestros que el asegurado “si”  dio  cumplimiento a su carga y por tanto están en cobertura bajo la misma póliza.

Finalmente, es bueno aclarar,  que es el asegurador el que debe alegar la caducidad, y le compete a este arrimar las pruebas de porque invoca ese incumplimiento del asegurado. Por ello es fundamental que el asegurador a través de sus canales de venta o del Agente de Seguro, expliquen claramente al asegurado el alcance del contrato, las cargas u obligaciones que debe cumplir y las causales de exclusión de cobertura de tal manera a evitar conflictos innecesarios en la relación asegurativa.

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