Centímetros de poder

Stephanie Hoeckle / Directora de Oui Oui
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Me gusta pensar que cada nuevo día es una oportunidad para superarnos. Y esto en relación con cualquier tema en la vida: desde los más profundos hasta las cuestiones más prácticas y aparentemente superficiales, como… los zapatos.

¡Sí, los zapatos!, aunque para ser más precisa debería decir los tacones, un asunto que ha dejado de ser una cuestión de moda para convertirse ¡en un debate político! En los últimos años, con la promoción del empoderamiento de la mujer, todo lo que se consideraba un símbolo de la feminidad —por ejemplo, los tacos altos— ha sido puesto en duda y generado interesantes debates. Y si bien me encanta despegarme del piso con unos tacos importantes, también respeto a otras miles de mujeres profesionales que se plantean cuestiones como la salud, la comodidad, el dress code, la elegancia y el poder.

 

Salud

Una amiga que solo usa ballerinas me advirtió, un poco en broma y otro poco en serio, que puedo ser la futura paciente del famosísimo Dr. Juanete —Neal Blitz— en su consultorio en Nueva York o en Hollywood, porque siempre me ve con tacos altos. Confieso que los adoro y me siento muy cómoda con ellos, hasta ahora no me han generado ningún problema. Sin embargo, sé que los tacos demasiado altos (15 cm) pueden producir dolor. Además, el peso del cuerpo cae sobre los dedos, que quedan apretujados, más si la punta de los zapatos es fina. Por eso, los médicos suelen recomendar a las mujeres que eviten usar diariamente calzados con un taco mayor que 5 cm y punta fina.

 

Dress code

En compromisos sociales y profesionales, suelo respetar siempre la tenida o dress code. Es una muestra de respeto a los demás, de empatía y de ubicación. Ahora bien, me parecen un poco exageradas las reglas que se imponen a veces a mujeres —solo a mujeres, a los hombres se les “molesta” muy poco— en algunas empresas privadas y públicas, como, por ejemplo, exigir que usen tacos altos a mujeres que deben permanecer varias horas de pie atendiendo a clientes. A veces, esta regla es tan estricta que no se modifica aunque la persona sufra molestias y dolor, y se imponen sanciones a quien no la cumpla.

Hace unos años, algunas actrices muy famosas hicieron una protesta en el festival de cine de Cannes porque exigían a las damas ir con tacones altos y les impedían la entrada a las que iban en chatitas, aunque estuviesen de largo. Una de las que se rebelaron fue Julia Roberts, quien llegó a la gala con un precioso vestido negro de Armani y ¡descalza!

 

Elegancia y belleza

Muchos –varones y mujeres– piensan que los tacones hacen que una dama se vea elegante. Otros argumentan que los tacos altos dan un toque femenino sexy que no se consigue con zapatos bajos.

La famosa editora de Vogue, Anne Wintour, va a todas partes, todos los días, con sandalias con tacos (de diferentes alturas) en variaciones del color nude, hechas a medida. Cuando el clima lo exige, lleva botas de caño alto y con tacos altos.

La diseñadora Carolina Herrera afirma que los accesorios son importantes para transformar y completar un determinado look, y que unos preciosos tacones son un accesorio imprescindible.

Todas sabemos, sin embargo, que el dolor de pies puede afear la cara de la mujer más linda y hacerla caminar con la gracia de un cangrejo. Por lo tanto, a la hora de lucir bien, habrá qué probar cuál será la mejor apuesta para cada una de nosotras.

 

Empoderamiento

Con mujeres cada vez más conscientes de su valor y de su poder, es difícil querer imponer reglas como las que tuvieron que acatar nuestras abuelas y madres. Si queremos llevar falda o pantalón, chatitas o stilettos, debe ser una decisión personal que se ajuste a nuestra conveniencia y confort. Por eso, el rechazo a los tacones altos se vuelve, para muchas, un símbolo del nuevo empoderamiento de las mujeres.

Sin embargo, siempre es fascinante escuchar puntos de vista diferente y que parecen ¡igual de válidos!, como el de una mujer que me aseguraba el otro día que los tacones le hacen sentirse más segura en la organización donde trabaja, pues es la única mujer con un alto cargo ejecutivo. Gracias a sus tacos, dice ella, puede mirar a sus pares varones a la misma altura e imponer respeto. Así que, en este caso, la altura es poder.

 

Mis conclusiones

Sigo pensando que es importante vestir para cada ocasión de manera apropiada. Sin embargo, no hay mejor belleza que la que reflejamos cuando nos sentimos a gusto con nosotras mismas. Eso implica elegir los mejores zapatos y la mejor altura para cada una.

Difícilmente deje de lado mis tacos para ir a la oficina, porque me siento segura con ellos. Sin embargo, aplaudo a las que van felices con sus modelos de slip-ons, loafers, oxfords y sneakers.

La belleza es un concepto personal. No importa que llevemos un par de centímetros más o menos debajo de los pies, lo fundamental es sentirnos hermosas, atractivas y, como decía mi abuela, bien puestas.

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