¿Será que estamos listos?

Ripe

Diego A. Santos – Analista
La República – Colombia

 

Ya no podemos darnos el lujo de que la IA funcione sin leyes.

En 2018, las autoridades de Nueva Delhi (India) lograron rastrear a 2.930 niños perdidos en apenas cuatro días. Lo hicieron gracias a un experimento tecnológico de reconocimiento facial que examinó una base de datos de 45.000 niños de los barrios pobres de la ciudad.

En tanto, en Estados Unidos, también el año pasado, el American Civil Liberties Union realizó un experimento con una herramienta similar desarrollada por Amazon. La Inteligencia Artificial (AI) es cada vez más una realidad. A medida que la humanidad da pasos agigantados hacia una plena implementación de ésta en nuestras vidas, las discusiones sobre sus efectos se han multiplicado exponencialmente. Es por ello que surge la siguiente pregunta: ¿Estamos preparados como sociedad para convivir en nuestro día a día con la IA?

En Estados Unidos, el Congreso ha comenzado a estudiar el tema para entablar un marco regulatorio que no cercene los avances que se están logrando en torno a la IA, pero al mismo tiempo evitar que estos desarrollos terminen siendo ruedas sueltas sin control alguno, tal como pasó con internet y las redes sociales.

¿Qué han hecho de momento? Algunos congresistas han redactado proyectos de ley exigiendo a las empresas de desarrollo de IA una mayor transparencia sobre sus proyectos y alcances. Me pregunto, sin embargo, si esta debería ser una discusión exclusiva de los Estados Unidos. Ciertamente Europa, en temas de regulación tecnológica, ha ido trazando su propia línea. América Latina, no sé si por displicencia o ignorancia, ha sido incapaz de hacerse valer en este tipo de debates.

Puede que las corporaciones de IA sean oriundas de Estados Unidos, China o Japón, pero eso no las exime de no tener que trabajar con las instituciones locales. Ya no podemos darnos el lujo de que la IA funcione sin leyes como lo han hecho las redes sociales.

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