En los negocios la intuición financiera es importante

Elaborado por: Gabriel Rovayo

 

Hay empresarios que, pese a haber declarado no haber tenido buenos conocimientos en temática financiera consiguieron, a lo largo de los años, que sus empresas tengan un desempeño exitoso. ¿Es realmente posible esta premisa?

Si analizamos en profundidad la manera en la que han desarrollado sus negocios, es evidente que les ha caracterizado un alto espíritu emprendedor, una sensibilidad no muy común y una intuición financiera que les ayudó a tomar decisiones más eficientemente.

Además, podemos observar en quienes han tenido mucho éxito al mando de sus empresas que enfatizan una fina interpretación de los detalles. Estos empresarios exitosos, con los que ha sido posible analizar sus negocios a lo largo de los años, consideran que una parte de su éxito está en la manera de observar hasta las cosas más pequeñas que suceden en la compañía. Pero poniendo énfasis en la diferencia entre mirar y ver. Todo esto está íntimamente relacionado con la intuición financiera.

¿Significa que si no tenemos esa intuición financiera no podremos hacer buenos negocios? La respuesta es: Para nada. Si realizamos un estudio de estas empresas, aparecen asociaciones con amigos o accionistas que sí han tenido ese componente para complementarse.

Poco a poco se está consiguiendo que las finanzas no sean consideradas algo sólo para expertos, o que sea suficiente una buena idea y lo demás entre al campo de la simple operatividad.

Lo que está claro es que, si no se desarrolla una adecuada dirección financiera, el impacto que tendría en la compañía sería desastroso y se podrían repetir errores del pasado.

En el mundo de los negocios, a menudo surgen preguntas como: ¿Cuáles serían las consecuencias para la empresa si otorgamos un mayor o menor plazo de pago a nuestros clientes? En la práctica sabemos que estas decisiones quedan en manos de la dirección comercial y, a veces, del vendedor.

 

Otra interrogante sería: ¿Impacta realmente este componente o es solamente una corazonada? Si afinamos nuestro análisis llegaríamos a concluir que en algunos casos ni siquiera el vendedor ni su jefe tienen claro el volumen de las inversiones que genera su actividad en la empresa. Otra duda podría ser: ¿Cómo establecer una política equitativa para nuestros clientes, que nos permita vender más y que no ponga en riesgo a la empresa en caso de mora?

Allí entra el tema de los créditos otorgados a los clientes. ¿Cuál es el volumen óptimo de crédito que debemos considerar, para no perder rentabilidad en el negocio? o ¿Qué tanto afecta a la compañía este aspecto? En ocasiones, las políticas crediticias son mal gestionadas con el pretexto de atraer nuevos clientes. Se otorgan créditos sin definir de antemano una estrategia clara y controlada que permita atraer a los futuros clientes.

Hay empresas que, con el objetivo de conseguir descuentos por pronto pago, se aventuran a adquirir grandes lotes de inventarios sin analizar previamente su impacto. Allí surgen nuevas preguntas: ¿En la operación de la empresa es positivo o perjudicial tener mucho inventario?, ¿influye en su rentabilidad? La respuesta es: depende. Pero eso ya lo veremos más adelante.

Muchas veces se piensa que vendiendo más se resuelven los problemas de la compañía. ¿Qué tan cierto es? Hay una parte de verdad y una de error en esta afirmación. El crecimiento de las ventas trae consigo signos de una buena gestión, pero esto no es 100% cierto. Mientras más vende una empresa, requiere de más recursos financieros para sustentar el crecimiento. La buena dirección financiera deberá tener claro cómo financiar el crecimiento; es decir, si lo haremos mediante deuda a largo plazo, aporte de los accionistas, beneficios o utilidades retenidas, venta de activos, emisión o titularización, etc.

Esto no significa que crecer en ventas sea algo negativo, para nada, es excelente. Lo que la dirección general debe conocer a fondo es la manera en que se va a financiar ese crecimiento de sus ventas.

Otros temas que crean incertidumbre a la hora de manejar un negocio son: ¿cómo puede influir la forma de pago (de contado o a crédito) y crédito de los proveedores?

¿Es una buena política pagar de contado para aprovechar el descuento por pronto pago o es mejor solicitar el mayor plazo posible? ¿Cómo puede afectar a la empresa cada una de estas alternativas?

Un amigo directivo de una compañía de consumo masivo, al querer aprovechar una promoción de su proveedor internacional, decidió importar varios contenedores de productos para su empresa. El descuento era del 40%, lo cual era muy tentador. Sin embargo, posterior a ello, ha tenido que reestructurar su empresa por que no tiene la suficiente liquidez para pagar sus deudas y debe, continuamente, refinanciar sus líneas de crédito a corto plazo.

¿Qué fue lo que hizo mal mi amigo? ¿Fue tan malo importar esos contenedores con materia prima? ¿O fue mala la política de tener inventario en exceso, para responder a los clientes?

“La intuición y las herramientas para evaluar las alternativas de inversión y financiamiento son claves para apalancar el crecimiento sostenible y rentable de su empresa.”

 

1 Gabriel Rovayo, PhD
Autor del libro “Finanzas para Directivos” y
“El emprendimiento una gran empresa”.

Gabriel Rovayo estará en Asunción el próximo 4 y 5 de julio dictando el taller “Cómo tomar las MEJORES DECISIONES FINANCIERAS”, http://altaglatam.com/events/como-tomar-las-mejores-decisiones-financieras/

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