Miserable salario

Si queremos una “buena vida” estamos obligados a pagar por ella

JHOJHANNI FIORINI
@jhojhanni

A nadie escapa que el actual salario mínimo es insuficiente para costear los gastos de una vida medianamente buena. El problema no es que el dinero sea escaso, sino que los gastos que una persona debe realizar en promedio a duras penas se equiparan con estos ingresos. En Paraguay muchos de los gastos que realizamos no deberían siquiera existir.

El paraguayo promedio debe de pagar al sector privado por una inmensa mayoría de servicios que el Gobierno administra, si quiere llevar una calidad de vida medianamente buena. Si quiere que sus hijos accedan a una mejor educación, entiéndase por mejores oportunidades laborales cuando termine su educación secundaria, debe inscribir a su hijo a un colegio privado para que este genere los contactos necesarios para sobresalir el día de mañana.

De esta manera, se crea una elite a la que pocos entran. También si quiere salud de calidad, el ciudadano tiene que pagarse un seguro privado que por lo menos le brinde la consulta gratuita, ya que los servicios públicos en muchos casos dejan mucho que desear, ya sea por la pésima atención y/o la falta de medicamentos.

Inclusive si un paraguayo quiere movilizarse cómodamente se ve obligado a adquirir un vehículo, ya sea porque el transporte público no satisface la demanda actual en hora pico, porque es nula su existencia en determinados horarios, o porque el hecho de viajar como sardinas enlatadas harta a cualquiera tarde o temprano.

De esta manera, el Estado se encarga de encarecer el costo de vida para sus ciudadanos quienes encuentran en el salario mínimo, un ingreso miserable comparado a los costos de una “buena vida”. Es urgente que el Gobierno reforme sus estructuras y garantice al menos los servicios básicos a los que todos tenemos derecho a acceder por el solo hecho de ser paraguayos.

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