¿Qué te hace única y especial?

Stephanie Hoeckle – Directora de Oui Oui
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A medida que pasa el tiempo y las redes sociales cambian y mejoran, aprovechando (o impulsando) los avances tecnológicos, las tradicionales maneras de conocer a una persona en el ambiente profesional también se modifican. Así, en vez de prestar tanta atención a lo que se dice en un CV y la lista interminable de anexos de escaneos de certificados de cursos y talleres, los cazadores de talento se fijan en los perfiles. Antes de cualquier entrevista personal o contrato de servicios, el perfil en Linkedin, Instagram o en otras redes les da a los cazadores una idea de su “presa”.

¿Quiere decir eso que debemos construir una imagen personal absolutamente fabulosa para las redes con el objetivo de tener más chance de acceder a un alto cargo ejecutivo o lograr un importante contrato de servicios? Sí y no.

La marca personal

Empecemos por el no. Hace ya más de veinte años, alguien empezó a hablar de marca personal o personal branding. La idea era que cada persona debería verse a sí misma como una empresa o como una marca, que hay que pulir, potenciar y divulgar. ¿Y esto por qué? El argumento era que cada vez más las personas tenían acceso a la misma formación o educación, tecnología, experiencia, etcétera; por lo tanto, había que pensar en la manera de diferenciarse de los demás profesionales en el mercado. Debían construir su marca personal. Se propusieron diferentes procesos para eso, pero en lo que muchos coincidieron fue en el primer paso para desarrollarla: el autoconocimiento.

Autoconocimiento

Sigamos con el no: si creemos que el punto de partida de la marca personal es el autoconocimiento, entonces quiere decir que la marca parte de la realidad, de lo que somos, lo que sabemos hacer y la manera especial en que lo hacemos. Por lo tanto, cualquier acción que hagamos para potenciar y dar a conocer nuestro sello particular debe partir de la realidad, no puede ser inventado. La razón sencilla es que una vez que alguien “compra” nuestra marca, va a tener la posibilidad de ponerla a prueba. Si estábamos vendiendo una imagen y no funcionó en la práctica, nuestros contratos caerán enseguida o no se renovarán.

Ahora sí pasemos al sí

El profesional especializado en el desarrollo y gestión de la marca profesional recibe el nombre, en inglés, de personal brander. Sus tareas son, entre otras, guiar el proceso de autoconocimiento o facilitar las metas para lograrlo, establecer la estrategia de la marca y lograr la visibilidad.

Se espera que un buen trabajo de autoconocimiento lleve a identificar las fortalezas y ventajas o características que nos diferencian de otros profesionales con perfiles similares. En esta tarea también puede ser útil escuchar la opinión que tengan de nosotras algunos referentes que nos inspiren respeto y confianza, gente que pueda ayudar con una crítica constructiva a mejorar nuestras actitudes y aptitudes, o a descubrir aquellas que creíamos no tener. Es que muchas veces las personas nos ven de una forma distinta a la imagen que nos hacemos de nosotras mismas.

A partir de eso, podremos establecer las estrategias de nuestra marca personal: qué aspectos potenciaremos, cuáles buscaremos desarrollar un poco más, cuáles serán nuestros objetivos profesionales y económicos y cuál será el modelo de negocio.

El último paso se relaciona con la comunicación de nuestra especial propuesta: habrá que planificar cuidadosamente para que los demás, es decir, clientes, proveedores, colaboradores e inversores, reciban con claridad nuestros mensajes.

En la vidriera

Ahora podemos volver al principio, al punto donde decíamos que debemos construir una marca personal que cautive en las redes, es, decir, en el mundo virtual paralelo donde vivimos todos actualmente. Nuestro perfil tiene que explotar al máximo nuestras fortalezas. Si soy la asesora de inversiones inmobiliarias rurales que mejor conoce el mercado local, que eso se vea reflejado en todo lo que comunique sobre mí: desde la calidad y oportunidad de los datos que comparto, hasta mi aspecto personal, que debe ser igualmente cuidado. Los especialistas en gestión de marca personal dicen que es necesario desarrollar el talento digital, es decir, el dominio de las tecnologías de información y comunicación para aplicarlos a nuestra marca.

¿Te parece “demasiado trabajo” cuando lo que tienes que hacer es, precisamente, trabajar? Es posible que varias acciones ya las hayas realizado antes de enterarte siquiera de esta cuestión del personal branding. Tal vez solo sea cuestión de sentarse a autoevaluarte y corregir algunas cosas… La próxima vez que subas a la cinta caminadora o vayas al parque a correr, aprovechá para pensar en cuál es tu marca personal.

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