Vida y muerte de la prensa escrita (I)

VÍCTOR RAÚL BENÍTEZ GONZÁLEZ

@victoraulb
PRESIDENTE DEL CLUB DE IDEAS

Tengo una idea. Y la expondré con algunas preguntas. ¿En un mundo de redes sociales, de comunicación instantánea en forma masiva, para qué sirve la prensa escrita? En la nueva era de la psicopolítica de Byung Chul Han, en la de la sociedad líquida de Z. Bauman, en el mundo de la posverdad de S. Tesich y S. Colbert…. los diarios escritos, por ejemplo: ¿tienen todavía alguna utilidad? En un país como el Paraguay, la lectura de las ¨tapas¨ de los diarios en la televisión, es un rito sagrado de todas las mañanas. Es lo más innovador en materia de información, para contar a la población, que tienen los periodistas, al iniciar la jornada. El ¨pensamiento crítico¨ alrededor de las tapas es mínimo. En una era en la que la verdad es puesta en duda, muchos comunicadores mantienen al Paraguay, tal como dijera su mejor escritor, como ¨una isla rodeada de tierra¨. En algunos casos, la tapa del diario es la versión oficial de la ¨realidad¨.

En sociedades primitivas como la nuestra, hasta fija las agendas y las prioridades de los hombres de Estado. En una entrevista del diario El País de España, el profesor Jeff Jarvis, un gurú de medios, afirma que, en los Estados Unidos, en el 2019, se llevan contabilizados más de 3.000 periodistas despedidos. Los datos del profesor son alarmantes: entre el 2009 y el 2017, el 23 % de los reporteros se quedaron sin trabajo; la publicidad en diarios es un anacronismo y; la prensa escrita, por lo general, ya no cuenta con el dinero abundante de los anuncios clasificados. Los monopolios del tipo tradicional, donde dos o tres diarios se atribuían las interpretaciones y las profecías de la realidad, nacional o local, están desapareciendo. La única alternativa de sobrevivencia para la prensa escrita, según el profesor, es la defensa de causas. Y yo le agrego, ¨en vez de intereses¨, económicos y políticos, de un grupo determinado. Los diarios eran los mediadores entre la sociedad y los tomadores de decisión. Hoy en día, las redes crean la idea de no mediación. Ya no se necesita de los periodistas para interpretar las palabras de los políticos, por ejemplo.

Cada uno las interpreta y editorializa sobre cualquier cosa. ¿PARA QUÉ SIRVE EL PERIODISMO EN UNA COMUNIDAD NACIONAL? En sociedades con escaso capital social, como la nuestra, el periodismo debería servir para construir y acumular puentes de confianza entre las personas. ¿Actúa así la prensa paraguaya? O sólo se dedica a exacerbar las pasiones descontroladas. Y por lo general, no representa a causas, sino que, cada periódico, representa a intereses empresariales o políticos en disputa. Parecería que los periódicos han perdido la autoridad de ser los guardianes de la democracia e incluso del libre mercado. Formadores de la opinión pública y del juicio ciudadano. Pero las redes sociales también representan a una crisis de la libertad. Según Andrew Korubko, el nuevo control geopolítico de los Estados Unidos, se ha trasladado a las redes sociales. La prensa escrita en el Paraguay, no va a sobrevivir si no entiende que, como dice B. C. Han, el ¨me gusta¨ es el Amén digital. El ¨Smartphone¨ es el confesionario móvil. Y Facebook e Instagram son la iglesia y la sinagoga universal. Las próximas décadas estarán caracterizadas por grandes búsquedas espirituales y por nuevos modelos sociales y políticos. Un nuevo relato es inminente.

El relato liberal y la lógica del mercado estimulan a la gente para que albergue grandes esperanzas. Pero se está agotando. El liberalismo no tiene respuesta para el colapso ecológico y la disrupción tecnológica. En este nuevo mundo, como decía en el viejo mundo E. de la Boétie, el de la ¨servidumbre voluntaria¨, el poder inteligente niega la libertad y actúa silenciosamente. Los que están detrás de los algoritmos de las redes sociales adquieren poder de forma permisiva. La gente, ingenua, le abre su desnudez ganando ¨amigos¨. Las guerras híbridas se dan ahora en internet. Las campañas informativas están direccionadas a públicos objetivo bien segmentado. Usan la tecnología del Big Data, como Cambridge Analytica. Y los movimientos políticos comienzan a aparecer más en las redes que en las calles. La clave es ¨noticas falsas¨ en grupos de WhatsApp, donde la credibilidad de tu grupo le da la confianza a la noticia. De esta forma, dice el filósofo coreano Han, que vive en Alemania, la libertad es un entreacto. Un episodio que se da de vez en cuando. A la liberación surge una nueva sumisión. Hoy somos sujetos del rendimiento, de la eficiencia, del todo lo puedo yo solo, empresario de sí mismo. Gran bolaterapia, cuando que el mundo sólo existe por esfuerzos colectivos. Los países escandinavos son una de las pruebas. Por medio de la libertad, el individuo ¨libre¨ es degradado a ser el órgano reproductor sólo del lucro u del capital. Un capital copula con otro capital, dice Han, por mediación de la libertad individual. Cada uno es amo y esclavo de sí mismo, al mismo tiempo. La lucha de clases es ahora una lucha interna consigo mismo. No hay más un NOSOTROS político. Es lo que pasa ahora en el Paraguay. Me dice Carlos Mateo Balmelli, un amigo con el que suelo conversar: vivimos en un ¨egoísmo laberíntico¨. Genial el concepto de Carlos (Quinto) Mateo Balmelli. El votante es un consumidor, un navegador de redes que cree que tiene libertad, y no tiene ningún interés real por la verdadera política, por la configuración activa de su comunidad. Se reacciona en forma pasiva a la política.

Los partidos políticos también son pasivos en este contexto, tienen que proveer sólo prebendas. Con el manejo de Big Data la ¨conexión guáu¨, se produce a expensas de la desconexión. Nos dirigimos hacia la época de la vigilancia pasiva por medio de las redes sociales, los periódicos hacían eso antes de la era digital, hacia un control activo. Ya no sólo los dueños de los diarios tienen la manija de la gente. En las próximas elecciones, el Big Data o macro datos, será un instrumento muy eficiente. Va a permitir a los candidatos, adquirir un conocimiento integral de la dinámica inherente a la sociedad de la comunicación y del consumo. Será un conocimiento de dominación que permitirá intervenir en la mente de la gente para condicionarla a un nivel pre-reflexivo.

El Big Data permitirá hacer pronósticos sobre el comportamiento humano, como una especie de disminución del individuo y de la voluntad libre, más aún en los procesos electorales. El sometido no será consciente de su sometimiento. Los diarios creían que tenían este monopolio. Las redes sociales, en lugar de prohibir, o de coercionar, compiten con los periódicos, porque nos comienzan a seducir. Nos permite compartir, participar, comunicar opiniones, necesidades, deseos y preferencias, contar nuestra vida. Lo que no es posible con la prensa escrita. La crisis de la libertad consiste en que estamos ante un escenario que no niega la libertad, la explota en beneficio propio. Ojo. Seguiré en la próxima semana. Si la prensa paraguaya sigue leyendo las tapas de los diarios, que defienden intereses y no causas, y no se informa de todo lo que se describe más arriba, está muerta. Y así, no da gusto.

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