Fundamentos del crecimiento económico de Paraguay se van agotando

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El Banco Central del Paraguay ajustó su proyección de crecimiento para la economía nacional desde el 3,2% hasta el 1,5% dado el débil desempeño económico de nuestros principales socios comerciales, la persistente disputa comercial entre China y EE.UU. que genera una mayor volatilidad en los precios internacionales y factores climáticos adversos que impactaron negativamente en la capacidad productiva del país.

Desaceleración económica desde mayo del 2018

Entre los meses de mayo y noviembre del año pasado el IMAEP (Indicador mensual de Actividad Económica) mostró crecimientos menores a los observados en periodos previos, lo que vaticinaba un escenario poco favorable para el cierre de 2018 e inicios del presente año. Fue así como el PIB de nuestro país fue creciendo a tasas trimestrales cada vez menores, desde el 6,9% del segundo trimestre de 2018, pasando por el 1% del último de ese año, hasta caer 2% en los primeros tres meses del 2019.

No hubo un factor único que haya explicado la paulatina caída de la actividad, ya que tanto factores externos como internos ejercieron fuerzas que impactaron negativamente en los tres grandes sectores de la economía: primario (agricultura y ganadería), secundario (industria y construcción) y terciario (comercio y servicios).

Analizando al sector primario, que en el 2018 explicó el 11,3% del producto interno bruto de nuestro país, se verifica una alta incidencia de la sequía de los últimos meses del año pasado, que afectó principalmente la zafra 2018/2019 de soja y a su vez a otros cultivos. Los envíos al extranjero de productos provenientes del sector primario (incluyendo manufacturas con este origen) cayeron a junio 9,8% en términos interanuales, lo que privó al país de un ingreso de USD 700 millones aproximadamente.

Particularmente, en el caso de la soja, las exportaciones cayeron 26% en el periodo analizado y explicaron en gran medida la caída de los envíos. En este sentido, entre el primer semestre del 2018 y el primer semestre del 2019, se enviaron 834.246 toneladas de soja (en granos, harina y aceite) menos, equivalente a USD 601 millones que los productores dejaron de percibir, comparando los resultados año a año.

En lo que respecta al crecimiento del PIB correspondiente al sector secundario, en el primer trimestre del año se observaron caídas interanuales tanto en las manufacturas, como en la generación de energía eléctrica y las construcciones, de 2,1%, 12% y 3,3%, respectivamente.

En cuanto a las manufacturas de origen agropecuario, los frigoríficos se toparon con dos dificultades: intensas lluvias que no permitieron el traslado de ganado y la caída de los precios de exportación de la carne paraguaya debido a la mayor productividad en Argentina, al levantamiento de la sanción de Rusia a Brasil y a las mayores depreciaciones de las monedas de dichos países, que generaron una mayor oferta en los principales países de destino como Chile y Rusia.

Dentro del sector terciario, el comercio fronterizo sufrió las condiciones económicas de Brasil y Argentina, hecho reflejado en el menor ritmo de crecimiento de las importaciones bajo el Régimen de Turismo hasta inicios del segundo trimestre del año. En Ciudad del Este, comerciantes estiman mermas en las ventas que llegaron hasta un 70% en algunos casos.

Más desempleo y menores ingresos ante menor actividad

Entre el segundo trimestre del 2018 y el segundo del presente año, la tasa de desocupados a nivel país se expandió desde el 5,9% hasta el 7,4% de la población ocupada, según el último boletín publicado por la DGEEC (Dirección General de Encuestas, Estadísticas y Censos). Esto quiere decir que casi 71 mil personas quedaron sin empleo como consecuencia de la desaceleración económica, lo que redujo considerablemente los ingresos a numerosas familias.

Ahora bien, comparando el ingreso promedio de las personas ocupadas, se vio una reducción de Gs. 2.659.000 a Gs. 2.453.900 en el periodo analizado, lo que equivale a una diferencia nominal de Gs. 205.100 por mes. Haciendo cálculos rápidos, el ingreso total de las personas ocupadas por mes, al cierre del segundo trimestre del 2018 fue de Gs. 8,7 billones, mientras que el ingreso generado por la población ocupada en el segundo trimestre del 2018 ascendió solamente a Gs. 8,08 billones por mes.

Es decir, en las familias dejaron de ingresar más de Gs. 620 mil millones al mes haciendo un comparativo en términos interanuales y sin dudas, este menor nivel de ingresos repercutió en las sucesivas caídas en los niveles de ventas de los últimos meses y la reducción de precios internos desde junio, ante esa menor demanda.

El papel del Estado y la estructura económica

Si bien, el Banco Central espera que la ejecución de obras por parte del gobierno impulse la actividad económica en los últimos cinco meses del año, hasta el momento el porcentaje de obras efectivamente ejecutadas no llega al 31%, lo que hace creer que a finales de año la ejecución se situaría entre el 50% y 60%, resultando insuficiente para reactivar la actividad. Además, otro hecho que genera dudas es la incertidumbre política que empeora el clima de negocios y limita las inversiones tanto públicas como privadas.

Finalmente, suponiendo que el actual gobierno logre ejecutar completamente su presupuesto y reactive la actividad económica, de igual manera no se podrán alcanzar crecimientos sostenibles en el mediano y largo plazo mientras que la dependencia hacia el sector primario sea alta, ya que de cada USD 10 que ingresan al país a través de las exportaciones USD 4,2 corresponden a envíos con origen agropecuario que dependen altamente del clima y de la volatilidad de los precios internacionales, dejando al país pendiente de lo que ocurra con factores que no puede controlar. Es así como el desarrollo de industrias productivas, que no responden a los factores mencionados, podrían elevar la competitividad nacional y en consecuencia dar mayores certezas y capacidad de control sobre el crecimiento económico del país, ya que los fundamentos del crecimiento económico de años anteriores se van agotando y tampoco son sostenibles.

 

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