Peligrosa erosión de liderazgo

La crisis política e institucional que padece la República no se ha disipado. Ha entrado en una zona gris impredecible y llena de incertidumbres"

El viacrucis radiotelevi­sivo del Presidente de la República de días atrás revela una debilidad de liderazgo que se va tornando peligrosa para la gobernabilidad y la estabilidad de la Repúbli­ca. No estamos diciendo que MAB haga lo contrario y se encierre en su bunker rechazando todo contacto con la prensa y con la opi­nión pública. Pero existen niveles de comunicación que un jefe de Estado no puede ignorar sino a riesgo de ver erosionado peligro­samente su liderazgo. Y precisamente eso es lo que hizo MAB, con las conse­cuencias imaginables.

Las intensas sesiones de preguntas a las que se ex­puso el Primer Mandatario revelaron un hecho in­quietante: MAB no solo ha perdido toda confianza en su primer anillo de gobier­no sino que parece carecer por completo de él, ya que la tarea comunicacional debió cargarla sobre los hombros y salir a gestio­narla por su propia cuenta.

Pero el asunto desborda lo meramente comuni­cacional para invadir lo institucional. El desco­nocimiento que MAB está desnudando sobre el alcance y extensión de sus atribuciones constitucio­nales pone en claro que el Presidente está solo y que las fervientes protestas de lealtad que le llegan desde la Casa de los Colorados es un cascarón hueco que de poco le sirve cuando a su alrededor reina el sálvese quien pueda.

Finalmente, mientras MAB surfea en aguas turbulentas gastando capital político, el vice­presidente capitaliza el que ha logrado construir astutamente magnifican­do, fuera de toda lógica institucional, su papel en el affaire Itaipú.

La crisis política e insti­tucional que padece la República no se ha disi­pado. Ha entrado en una zona gris impredecible y llena de incertidumbres. Este no es un buen clima para gestionar un país que enfrenta desafíos inter­nos y que todavía debe resolver la controversia en Itaipú frente a un consocio cazurro y maniobrero que lo está esperando.

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