Un desafío de la empresa es el buen relacionamiento con el gobierno

Alicia Verdún
Secretaria

 

¿Qué tantas dificultades pueden llegar a tener las empresas en el camino del éxito? ¡Incontables! Pero ahora nos enfocaremos en una de ellas: el desafío de las prácticas empresariales responsables y su relacionamiento con los gobiernos.

El mundo empresarial es complejo y amplio. Involucra diferentes áreas de trabajo que deben ser cubiertas por recursos humanos y tecnológicos con ayuda de los recursos para que todo lo que este en alcance de la organización sea utilizada de la manera más óptima posible.

Pero no solo trata de eso, tal como lo hacemos los funcionarios en una empresa relacionándonos entre nuestros pares; al hacerlo, podemos entablar conexión con otras organizaciones. Continuando con esta línea, nos encontramos con el relacionamiento con la administración pública.

Lamentablemente corre la cultura de pensar que relacionar al gobierno con algún proyecto, empresa, organización o sea cual fuere el ente, pensamos en que la productividad y beneficio no encontraremos porque la asociamos con la corrupción; aquella mala conducta intencionada de las posiciones de confianza para obtener beneficios personales mediante los abusos de condiciones de poder, los medios y las funciones asignadas.

No podemos negar el hecho que vivimos en una sociedad corrupta y mala acostumbrada de tantas formas que se encuentra un desafío difícil el diferenciar a quienes no son corruptos. La existencia de la corrupción en las vastas formas hace de esta misión algo utópico.

Es importante mencionarlas para esquematizar lo que propondremos a lo largo de este artículo. Los tipos de corrupción empiezan con el ofrecimiento de algo en cambio de la obtención de un beneficio, soborno. El más común en nuestro país, trafico de influencias o mejor explicado por el beneficio de contar con contactos. El fraude, la malversación, y la corrupción empresarial en su máxima expresión.

En objeción a este pensamiento común y debatible, la relación que tienen las empresas con la administración pública es y debe ser positiva porque teóricamente son ellos los que establecen las condiciones necesarias y políticas para que los mercados puedan emerger y las empresas puedan realizar sus actividades libremente.
La finalidad de ese relacionamiento privado-público resulta en el objetivo de combatirla por medio de la transparencia y no haciendo todo lo contrario, aislando y dividiendo las responsabilidades para que cada quién se encargue de combatirla a su manera. La cooperación es trascendental en esta clase de problemáticas.
Debido a esto es que las condiciones para una empresa transparente deben seguir ciertas normativas y leyes que pone el gobierno para la buena implementación de las prácticas empresariales como la aplicación de las políticas y regulaciones, los criterios de aplicación de responsabilidad social y ambiental; y finalmente, la educación para mejor entrenamiento y servir de intermediario entre la sociedad, el Estado en el ámbito laboral.
Concluyendo, podemos decir que las empresas tienen el mismo grado de responsabilidad que el gobierno para combatir con la corrupción. Los medios para hacerlo existen y están a fácil disposición, solo hay que comenzar a seguirlas y aplicar el cooperativismo y cumplimiento entre los tres actores involucrados: las personas, las empresas y el gobierno.

Por todo lo mencionado, el Pacto Ético y Cumplimiento (PEC) vio la necesidad de crear un espacio para que el sector privado y público congenie para hablar sobre un tópico relacionado a la corrupción y lavado de dinero. El evento consistirá de un panel denominado ‘Rol del Sector Privado ante la Auditoria del GAFILAT’ y se llevará a cabo el jueves 19 de septiembre a las 08:00 horas en la Cámara de Comercio Paraguayo Americana.

Para más información sírvase de comunicarse a: [email protected], [email protected], 021 206 107 y 0986 515 208.

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