Una idea que puso valor a su pasión por la moda

Ofrece prendas elegantes para distintos tipos de eventos

Desde los 16 años Loli Giménez viene trabajando dentro del mundo de la moda, realizando su propia ropa para eventos. Hace nueve años se lanzó con su línea independiente de prendas casuales formales y de alta costura, la cual lleva su nombre. La misma ofrece vestidos elegantes, como también palazos, camisillas, faldas, chalecos, sacos, entre otros.

La marca cuenta con dos líneas de productos que se diseñan y se fabrican aquí en Paraguay con sus propias costureras, modistas y bordadoras. “Hace ya casi 10 años que estoy con esta marca. Esta empezó con una línea casual, en conjunto con una amiga. Con el tiempo yo quedé sola, y ahí me focalicé más en lo que es alta costura”.

Desde sus inicios viene trabajando con un equipo que produce las prendas de la línea. “Considero que la mano de obra en nuestro país es muy linda, muy artesanal. Siento que ahora los paraguayos están apuntando mucho a consumir la producción nacional. Tal es así que esas prendas masivas tienen un sentido diferente a las nuestras. De ahí es como salió todo, del amor por la moda” mencionó Giménez.

La marca está dirigida a un público medio alto, por lo que se pueden adquirir sus productos de alta costura desde G. 3 millones en adelante. La línea casual tiene otro costo, y van desde los G. 400.000.

“Al comienzo fue todo muy a pulmón, en donde diseñaba las prendas casuales con una modista que vivía cerca de mi casa. Luego llevaba las mismas a un local de multimarcas nacionales que existía, denominado Paraguay Alta Moda. La inversión al comienzo habrá sido de G. 2 millones aproximadamente, lo que nos obligaba a hacer prácticamente todo a nosotras. En la actualidad contamos entre seis a siete personas trabajando en la empresa”, expresó Loli Giménez.

Los resultados que obtuvo en las ventas fueron tan positivos, que ese mismo año tuvieron ya su primer local propio. De ahí el negocio fue creciendo, y abrieron un sucursal ubicada en la calle Senador Long, en la que empezaron a desarrollar la línea de alta costura.

El crecimiento continuó, y así logró centralizar sus dos unidades de negocio en la seda en la que hasta hoy opera. “En cuanto a lo que viene para la colección de primavera-verano que empieza en septiembre, estamos trayendo una línea “ready to wear” que queremos lanzar. Esto es algo que no veo mucho aquí aún. Las diseñadoras nacionales siguen apuntando todavía a las ropas hechas a medida”, refirió.

Así también explicó que el sector trae cada día más diseñadores nacionales “muy buenos”. Por su trabajo, la prenda nacional en sí percibe una valorización superior ante al que anteriormente tenía. Antes la gente solo quería marcas del extranjero, y hoy esto ya ha cambiado, según la emprendedora.

Finalizó con un mensaje dirigido a los futuros emprendedores y dijo: “Si me preguntan siempre digo lo mismo, el animarse es lo que más cuesta pero hay que hacerlo. Trabajar en algo que te gusta y te apasiona es otra cosa, y la gente debe atreverse. Si las personas hacen esto, el éxito viene sin dudas”, aconsejó.

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