La prescripción en el contrato de seguros

Guillermo Fronciani
Abogado

La prescripción es la pérdida de la facultad de ejercer una acción por el mero transcurso del tiempo. El artículo 633 del Código Civil expresa; “…Todo aquel que estuviere obligado al cumplimiento de un hecho o a abstenerse de él, podrá eximirse de su obligación fundado en el transcurso del tiempo, conforme con las disposiciones de este Código…”. En derecho es la clásica figura de la extinción de la acción y de la prescripción liberatoria, es decir la inacción del acreedor durante el tiempo designado por la ley, queda el deudor libre de toda obligación. Su aplicación “extingue la acción y con ella la relación jurídica que dio origen”.

En el seguro, el artículo 666 del Código Civil se refiere a ello y expresa: “…Prescriben por un año las acciones derivadas: b) Del contrato de seguro…”, esto implica que, transcurrido ese tiempo se extingue la acción y el asegurador queda liberado de toda obligación en el siniestro ocurrido. Es un plazo perentorio, un “límite” de tiempo que la norma impone como máximo al asegurado para el ejercicio de su reclamo. El mismo artículo aclara seguidamente desde cuando corre el plazo de los un año y dice: “…El plazo se computara desde que la obligación sea exigible…”. La pregunta es cuando la obligación es exigible en la operativa del seguro ?.

Para ello, se debe tener en cuenta los actos contractuales previstos en la póliza como cargas y obligaciones del asegurado y del asegurador. Si nos circunscribimos a la ocurrencia de un siniestro, la carga principal del asegurado es la de comunicar el siniestro “…dentro de los tres días de conocerlo…” conforme al artículo 1589 del Código Civil. A partir del cumplimiento de esta carga, para el asegurador nace una obligación que se convertirá luego en exigible y deberá pronunciarse sobre el derecho del asegurado “…dentro de los treinta días de recibida la información complementaria prevista para la denuncia del siniestro…” (Art. 1596 Código Civil). De esta manera el plazo se computa desde la fecha del pronunciamiento del asegurador, cumplido el plazo del artículo 1596 o bien desde la denuncia del siniestro de acuerdo al artículo 1589 si no se dio los requisitos del pronunciamiento. Pero el artículo 666 agrega plazos no solo relativo al siniestro, sino en general y expresa: “…Si la póliza ha sido entregada sin el pago de la prima, la prescripción corre desde que el asegurador intimo el pago…”. Esto es, si la póliza ha sido pactada “al contado”, el plazo corre a partir de que es entregada la póliza. En tanto si es en cuotas, a partir de que el asegurador intimo el pago al asegurado.

En el caso de los seguros de vida, el mismo artículo agrega: “…En el seguro de vida, el plazo de prescripción para el beneficiario corre desde que haya conocido la existencia del beneficio, pero en ningún caso excederá de tres años desde el acaecimiento del siniestro…” En este caso la norma toma como inicio del plazo el conocimiento de la existencia del seguro por parte de los beneficiarios pero como vemos fija un límite de tres años. Plazo válido pues el seguro descansa sobre criterios técnicos/actuariales y establece previsiones que de no estipularse un límite esas proyecciones pueden sufrir desviaciones que no benefician a la masa de asegurados. Puede ocurrir en el seguro de vida que el beneficiario no tuvo conocimiento de la muerte del asegurado, o si supo, ignora su condición de ser beneficiario. Por tanto tiene tres años desde el fallecimiento para reclamar tal condición. Pero si el beneficiario conoció, se presentó y comunico su muerte, el plazo es de un año como todos los demás casos.

Por todo ello, es importante que en la celebración del contrato, el asegurado tome conocimiento de los plazos que rigen la prescripción en el seguro, en tanto el asegurador exprese en lenguaje claro en los textos de póliza de tal manera a evitar conflictos innecesarios por desconocimiento de este instituto.

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