El gol es un acaso (I)

Management

Victor Raúl Benítez González
@victoraulb
Presidente del Club de Ideas
Profesor de la Fundación Getulio Vargas – Brasil

 

Tengo una idea. Es importante estar preparado para que ¨nadie te coja de sorpresa¨. Estoy hablando en español castizo en materia gerencial.  Antes, una pequeña historia. Hace muchos años, un presidente, de origen cubano, de la mayor empresa de bebidas azucaradas del mundo,  norteamericana, me preguntó en una reunión: ¿qué es una empresa y para qué sirve? No le pude responder, menos aún pilotear: era el jefe máximo del símbolo del capitalismo global. Procuré explicar que las empresas satisfacen necesidades de la gente, para lo cual deben cumplir su Misión, su Visión, su Propósito, todas esas ¨frases pre-hechas¨ que te enseñan como rito corporativo.  Ante mi tartamudeo, me dijo irónicamente: ¨las empresas tienen el propósito de hacer más ricos a los accionistas¨. Punto y aparte.

A partir de allí, me dispuse a investigar la respuesta más acabada posible, para que nadie me vuelva a sorprender con preguntas inesperadas. En la línea del pensamiento crítico, mi mejor hallazgo fue construirme yo mismo la siguiente definición: ¨las empresas son sistemas, de conocimientos y ciencias, donde la gente cumple funciones, utilizando métodos, para agregar valor y crear riqueza, por medio de operaciones encadenadas que constituyen procesos, con los cuales se alcanzan las metas – produciendo bienes y servicios que satisfacen necesidades (y deseos) –  lo que equivale a solucionar problemas¨. Las empresas están para solucionar problemas:  cumplir sus metas, alcanzar sus goles. En mi carrera ejecutiva alrededor del mundo pude comprobar empíricamente dos cuestiones fundamentales.  La primera: que existe una ¨empanada mental¨, en la cabeza de los ejecutivos, sobre la conceptualización de qué es y cómo funciona una empresa. En segundo lugar: quizá derivado de lo anterior,  que la mayoría de las personas (físicas y jurídicas) no logran alcanzar sus metas. Las personas y las organizaciones, como en el fútbol, se componen en un 50 % de aleatoriedad y 50 % de talento. A partir de allí, sugiero la siguiente sentencia: ¨el gol es un acaso¨. Encabeza el presente artículo.

Para entender por qué, comencemos por analizar cada uno de los conceptos. El conocimiento es una mezcla fluida de experiencias condensadas, valores y principios creídos, información contextual e insight experimentado (experiencia + discernimiento), la cual proporciona una estructura para la evaluación e incorporación de nuevas experiencias, datos e informaciones – digo yo, más aún en esta era de la economía digital y de la cuarta revolución industrial. Así es como se constituye la mente del conocedor, la mente del emprendedor: un insumo fundamental en toda empresa. La ciencia es el conjunto de “conocimientos” metódicamente fundados, sistemáticamente organizados y etiológicamente demostrables. Un sistema es un conjunto de factores inter-ligados con funciones específicas. Las empresas son sistemas. El cuerpo humano es un sistema. Los sistemas tienen sub-sistemas. Sistema es un concepto diferente de proceso, y de otros términos utilizados en forma equivocada. Todo sistema o sub-sistema tiene por lo menos “una función”. Las personas trabajan dentro de una empresa, dentro de un sistema, ejerciendo “funciones”. La función es entonces, el tipo de trabajo que cada uno cumple; el cargo es otra cosa, es la posición que uno ocupa dentro del organigrama.  En cualquier organización sólo puede haber 2 tipos de funciones: funciones directivas y funciones operacionales. ¡No compliquen! Si hay confusión de funciones, se arma un ¨tepotí¨.  Si el que debe cumplir funciones fijando directrices, opera demasiado, el sistema no funciona: gerencia heroica. O viceversa, si aquel cuyo rol es operar quiere dirigir, también todo se pudre. Los subtipos de funciones son los siguientes. En la gestión de directrices: dirección, gerencia y asesoría. En la gestión de funciones operativas / rutina: operación y supervisión. Simplificando, se podría decir que hay dos grandes tipos de funciones: a) Operacionales (Supervisión y Operación); b) Gerenciales (Dirección, Gerencia & Asesoría). La empresa u organización puede ser muy horizontal o vertical en su estructura, aun así “las funciones son intocables, no varían, no se alteran”. Esto lo aprendí del profesor brasileño Vicente Falconi, el gurú de la gestión de resultados.

El método, en cambio,  es una palabra griega que significa “meta” más ¨hodos¨ (camino): resultado a ser alcanzado en forma específica siguiendo tal o cual camino (pasos). Los métodos siempre tienen pasos para seguir correctamente, en un camino que lleva a un destino (objetivo = ideal).  Siendo así, el método es el “camino para lograr resultados”. Lo cual, repito, verán, es un acaso.

Ahora bien, cómo se pone a funcionar el método. Por medio de la gerencia. Gerenciar es  resolver problemas – donde cada meta  es un problema (problemas/fines) que necesita ser resuelto. Una vez un supervisor de distribución me dijo: ¨jefe, tenemos un problema: cinco camiones descompuestos¨. Le dije: ¨ese no es ningún problema, tu problema, y el mío, son las 40 mil cajas que debemos entregar hoy a los clientes, esa es la meta, ese es el problema; debes alquilar camiones de fleteros en forma inmediata¨. Se le abrió el cielo;  el funcionario descubrió que los camiones (medios) descompuestos no eran el problema –  el problema era la meta. Moral de la historia:  se alquilaron los camiones tercerizados por ese día, y se solucionó el problema – se alcanzó la meta.  Gerenciar es entonces utilizar “caminos” / “dar pasos” para alcanzar metas o resolver problemas.

Si las metas son los problemas y el problema es la distancia entre un ideal y una situación actual/real en forma específica, es importante subrayar que los problemas están siempre en los fines, nunca en los medios. Aquí es donde se genera la GRAN CONFUSIÓN. No olviden al empleado que me contó que tenía un problema: los camiones descompuestos. Confundiendo medios con fines.  Las metas expresan las necesidades (lo que falta) en una organización. Por eso la meta, el objetivo, es siempre el foco del gerenciamiento. Las metas son objetivos en forma específica. Hay metas cualitativas, pero por lo general son cuantitativas. Los altos mandos fijan metas, hallan problemas. Los mandos operativos, agregan valor para solucionar los problemas.

Finalmente, luego de des-empanar los conceptos, refuerzo la nueva idea – que la terminaremos de explicar en la próxima semana. La meta, en inglés, es el ¨goal¨. Llegar a la meta, alcanzar los objetivos, concretar los goles (los gerentes lo saben) no es ¨moco de pavo¨.  Contiene factores estocásticos o aleatorios y elementos relacionados con los talentos y el desarrollo de los mismos. La mayoría de la gente, y la mayoría de las empresas, tienen dificultades de gestión, y no alcanzan las metas –  no resuelven los problemas. No se pierda el próximo capítulo de esta serie.  No todos saben cómo y por qué: ¨el gol es un acaso¨.  Y así, no da gusto.

(más información o asesoría sobre herramientas gerenciales: [email protected])

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